jueves, 31 de marzo de 2016

LAS OSCILACIONES DE PRESIÓN EN EL ATLÁNTICO AFECTAN A LA INTENSIDAD DE FLORACIÓN DE ESPECIES EN LA PENÍNSULA IBÉRICA

Que el clima de la Península Ibérica está dominado por la presencia o ausencia del conocido como Anticiclón de las Azores es algo a pocos se escapa. Lo que quizás no es tan popular es el fenómeno del que forma parte dicho anticiclón. Conocida como Oscilación del Atlántico Norte, NAO, según sus siglas en inglés, y de la misma forma que “El Niño” en el Océano Pacífico,  este ciclo determina los cambios entre las bajas presiones de Islandia y las altas presiones de las Azores y, por tanto, la climatología en todo el continente europeo y particularmente en la Península Ibérica.El estudio de la NAO ha servido para hacer previsiones climatológicas sobre lluvias y temperaturas y, por primera vez, sobre intensidad de floración, gracias al estudio realizado por la Red Española de Aerobiología coordinado por la investigadora Carmen Galán, catedrática de Botánica de la Universidad de Córdoba, y publicado recientemente por la revista Science of The Total Enviroment. Dicho trabajo ha marcado por primera vez una correlación entre el índice de invierno que marca la NAO y que se utiliza para hacer estimaciones sobre la presencia de lluvias en la primavera y la intensidad de floración en la flora autóctona de la península ibérica.
Para realizar su estudio, la REA ha empleado las mediciones de polen de los últimos 20 años en sus diferentes estaciones de muestreo, repartidas por todo el territorio peninsular. El objetivo del equipo de biólogos, entre los que se encuentran investigadores de las Universidades de Munich, Santiago de Compostela, Autónoma de Barcelona,Granada, León, Complutense de Madrid, Politécnica de Cartagena, Castilla La Mancha, Vigo, Jaén, Extremadura yMálaga y el Instituto de Ciencias Atmosféricas y Clima de Bolonia (Italia), era analizar el comportamiento de la flora con los cambios de temperatura y ciclos de lluvia asociados al cambio climático y hacerlo introduciendo la nueva variable de la NAO invernal. Para ello contaban con la experiencia previa de un estudio europeo en el que participó parte del equipo coordinado por Carmen Galán y en el que se analizaban las respuestas de las plantas al aumento de las temperaturas y de la presencia de CO2 en la atmósfera. Un estudio que concluía de manera genérica que la floración en Europa había aumentado considerablemente en las dos últimas décadas.
Sin embargo, la especificidad de la flora y el clima ibéricos obligaban a un estudio detallado como el publicado por Science of the Total Envoriment, en el que los datos apuntan a que el indicador fundamental para entender el comportamiento de las plantas de la Península Ibérica continúa siendo la presencia o no de agua. En este sentido, Carmen Galán explica que “salvo algunos casos muy locales de zonas áridas de Almería en el que detectamos una mejor adaptación de algunas plantas, las especies herbáceas registran un descenso de la floración asociado a la falta de agua”, es decir, que aún cuando las plantas disponen de mayor cantidad de CO2 para realizar su fotosíntesis y aumentar su vigor, la falta de lluvias asociada al cambio climático y a las oscilaciones de la NAO han puesto en serio peligro a la flora, que va descendiendo en cantidad y variedad de especies.Ese descenso, aún no tan palpable en las especies leñosas, es, en opinión de Carmen Galán, el primer paso hacia un grave problema de desertización. “El proceso ha empezado en las especies herbáceas, pero terminará por llegar a los árboles, donde el aumento de las temperaturas y el CO2 no parecen mantener la tendencia al alza de la floración, y entonces no sabemos si será reversible”, advierte Galán.
C.Galán, P.Alcázar, J. Oteros, H. García-Mozo, M.J. Aira, J. Belmonte, C. Díaz de la Guardia, D. Fernández-González, M.Gutiérrez-Bustillo, S. Moreno-Grau, R.Pérez-Badía, J. Rodríguez-Bajo,L. Ruiz-Valenzuela, R. Tormo, M.M. Trigo, E. Domínguez-Vilches ‘Airbone pollen trends in the Iberian Peninsula”, ’. Science of The Total Environment, Volume 550, 15 April 2016, Pages 53–59


viernes, 11 de marzo de 2016

DESCUBREN CÓMO AFECTA AL SUELO LA SUSTITUCIÓN DE PINARES POR ENCINARES

Un estudio realizado por investigadores del Museo Nacional de Ciencias Naturales y del Centre de Recerca Ecològica i Aplicacions Forestals descubre que la cantidad de CO2 emitida por el suelo a través de su respiración se mantiene constante pese al decaimiento de un bosque afectado por sequía. El pino silvestre es la especie arbórea con un rango latitudinal de distribución mayor que abarca desde Siberia a la península ibérica. Su mortalidad en el área estudiada no repercute en las emisiones de CO2 del suelo forestal.

Científicos del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC) y del Centre de Recerca Ecològica i Aplicacions Forestals (CREAF) han realizado un estudio sobre la respiración del suelo al sustituir pinos por encinas. Según los datos obtenidos, el suelo del bosque con pinos silvestres, Pinus sylvestris, repara en poco tiempo los daños, es decir, presenta una alta resiliencia en sus niveles de emisión de CO2. Sin embargo, cuando los pinos son sustituidos por encinas,Quercus ilex, los suelos emiten casi un 36% menos de CO2 al respirar. 
La resiliencia es la capacidad para volver al estado normal después de sufrir una perturbación, como un incendio o una sequía. El estudio, realizado en Tarragona y liderado por el CREAF, revela que el proceso de decaimiento de estos árboles ante la mortalidad provocada por el aumento de las sequías en la zona no repercute en los niveles de emisiones de CO2 por parte del suelo del bosque. “Parece que el suelo tiene la capacidad de autorrepararse rápidamente ante esos eventos”, explica el investigador del MNCN Jorge Curiel Yuste.
Contrariamente a lo que se esperaba, la cantidad de dióxido de carbono liberada por el suelo se recupera o se mantiene igual cuando se comparan pinos sanos, pinos en mal estado y pinos muertos. “Al ser un proceso lento, la dinámica gradual de cambio permite que los árboles de alrededor, en este caso las encinas, tengan un crecimiento mucho mayor. Así, los árboles cercanos al pino muerto desarrollan más sus raíces debido a que hay menor competencia por los recursos. Gracias a esto, los árboles supervivientes consiguen mitigar los efectos de la sequía sobre la respiración del suelo”, comenta Josep Barba, investigador del CREAF.
Estos resultados coinciden con los estudios que también han hallado una gran resiliencia de los bosques ante la mortalidad provocada por plagas forestales. Según Josep Barba, investigador del CREAF, el hecho de que ante la sequía el bosque se muestre tan resiliente, “nos permite ser optimistas en cuanto al nivel de emisiones de CO2, con lo que parece que, por esta parte, el cambio climático no se agravaría”.

La especie sustituta es más determinante que la mortalidad del pino
“Lo que hemos comprobado es que, a medio plazo, la sustitución del pino por la encina reduce las emisiones hasta en un 36% pero todavía no sabemos cuál es la evolución de las dinámicas del suelo si la especie sustituta es otra”, aclara Curiel Yuste.
“Se trata de un efecto específico del bosque de Prades donde se ha realizado el estudio, por eso necesitamos estudiar las dinámicas biogeoquímicas del suelo de los ecosistemas mediterráneos que, comparados con los boreales o centro-europeos, se conocen muy poco”, continua.
En un contexto más amplio, en el que se prevé que cada vez haya más episodios de mortalidad por sequía y calentamiento, saber cómo se comporta el suelo ante la sustitución de unas especies por otras más resistentes será crucial para entender la absorción y emisión de CO2 por parte de los bosques.
El suelo de los bosques alberga dos terceras partes de carbono de los ecosistemas forestales por eso es tan importante estudiarlos. “Más de la mitad de la historia de un árbol está bajo tierra, sin embargo hay un desequilibrio entre el conocimiento que se tiene de la parte aérea de un bosque y el que se tiene de su suelo”, termina Barba.
Referencia bibliográfica:
Barba, J., Curiel Yuste, J., Poyatos, R., Janssens I.A. y Lloret, F. (2016) Strong resilience of soil respiration components to drought-induced die-off resulting in forest secondary succession. Oecologia. DOI: 10.1007/s00442-016-3567-8

Fuente: MNCN-CSIC / CREAF

jueves, 3 de marzo de 2016

DESCUBIERTA UNA FAMILIA DE PROTEÍNAS QUE DIRIGE LA RESPUESTA DE LAS PLANTAS ANTE EL ESTRÉS AMBIENTAL

  Los resultados del estudio, liderado por el CSIC, podrían ayudar en la mejora de los procesos defensivos de las plantas en regiones áridas de la cuenca mediterránea.

El estudio ha sido publicado en la revista ‘Proceedings of the National Academy of Sciences’.

Un trabajo liderado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha descubierto una nueva familia de proteínas que coordinan la respuesta celular de las plantas ante situaciones de estrés ambiental. Los resultados de la investigación, publicada en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), podrían ayudar en la mejora de los procesos defensivos de las plantas en regiones áridas de la cuenca mediterránea.
La membrana celular de las plantas es su equivalente a la piel de los animales. Es la región de contacto de la célula con el medio exterior y concentra infinidad de sistemas que actúan como receptores de la naturaleza cambiante de su entorno. Para cada situación ambiental, como el frio, el calor o la sequedad, las células tienen que responder de manera adecuada para mantener sus funciones vitales. En las plantas, estos procesos están siempre activos, ya que al estar ancladas al suelo necesitan responder eficazmente a situaciones tan diversas como el paso del día a la noche, o del frio al calor.

Los resultados de este trabajo indican que existe una familia de proteínas que genera una serie de puntos a lo largo de la membrana que son aprovechados por otros componentes moleculares para realizar correctamente su función. “Estas proteínas forman una especie de pistas de aterrizaje y actúan a modo de antenas moleculares que atraen, allí donde se necesite en la membrana, a otras proteínas necesarias para organizar la correspondiente respuesta celular”, explica el investigador del CSIC Pedro Luis Rodríguez, del Instituto de Biología Molecular y Celular de Plantas.
“En una célula de tamaño medio, el trayecto que debe recorrer una molécula, desde el punto en que se sintetiza hasta la membrana, es comparable a la distancia entre Madrid y Cádiz, y el trayecto se realiza sin mapa, sin gasolina y sin motor. Por tanto, Esta investigación arroja luz sobre un problema biológico, todavía sin resolver del todo, y que considera no solo la función, sino también la localización de estas maquinarias para el correcto funcionamiento de las funciones vitales”, añade el investigador del CSIC Armando Albert, del Instituto de Química-Física Rocasolano.

Maira Diaza, Maria Jose Sanchez-Barrena, Juana Maria Gonzalez-Rubio, Lesia Rodriguez, Daniel Fernandez, Regina Antoni, Cristina Yunta, Borja Belda-Palazon, Miguel Gonzalez-Guzman, Marta Peirats-Llobet, Margarita Menendez, Jasminka Boskovic, Jose A. Marquez, Pedro L. Rodriguez, and Armando Alberta. Calcium-dependent oligomerization of CAR proteins at cell membrane modulates ABA signaling. Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS). DOI: 10.1073/pnas.1512779113

PIE DE FOTO:
 La planta modelo (Arabidopsis thaliana) reforzada con las proteínas estudiadas tolera hasta 10 días de sequía./ (CSIC)


FUENTE: CSIC

lunes, 22 de febrero de 2016

IDENTIFICAN CINCO ESPECIES DE PLANTAS MEDICINALES DISTINTAS BAJO EL MISMO NOMBRE

No fue hasta que los médicos de Italia y España Pietro Andrea Mattioli y Andrés Laguna publicaron su traducción de Dioscórides cuando se deshizo el entuerto

El díctamo es una de esas plantas antiguas cuya relevancia a lo largo de los tiempos se pone de manifiesto tanto en la medicina como en la magia, como componente de las fórmulas magistrales de Dioscórides, como de los ensalmos para invocar a ángeles y demonios en el Grimorium Verum, también llamado Clavícula de Salomón, sin duda uno de los libros más buscados e incinerados por los tribunales de la Inquisición.

"Pero el problema está en el concepto que tenían los antiguos sobre las plantas, más utilitario que científico, lo cual permitía que con un mismo nombre se designasen varias plantas muy distintas botánicamente hablando, pero con virtudes terapéuticas similares", explica el profesor de Botánica de la Universidad de Alicante, investigador del Instituto Universitario de Investigación CIBIO, y director de la Estación Biológica-Jardín Botánico de Torretes Segundo Ríos Ruiz. Para resolver este viejo enigma, el grupo de investigadores compuesto por Vanessa Martínez Francés, de la UA; Diego Rivera, de la Universidad de Murcia; Conchita Obón, de la Universidad Miguel Hernández; M. Heinrich, de la UCL School of Pharmacy de Londres; y Segundo Ríos Ruiz, de la UA, han estado investigando y recopilando información escrita desde el s. V a.C. hasta nuestros días y evidencias arqueológicas incluso más antiguas, como los frescos de Knossos en Creta, con el objetivo de aclarar y saber a qué especie o especies botánicas se referían cada uno.


Las conclusiones de esta investigación se han publicado como una amplia revisión, en la revista científica Journal of Ethnopharmacology en diciembre de 2015, bajo el título An ethnopharmacological and historical analysis of “Dictamnus”, a European traditional herbal medicine. Dentro de este estudio, los autores reconocen que, bajo el concepto antiguo de “Dictamnus", se manejaron en las farmacias de todo el Mundo antiguo, al menos cinco especies de plantas medicinales distintas, pertenecientes a las Familias botánicas de las Rutáceas y Lamiáceas, usadas tradicionalmente para problemas ginecológicos preparto y postparto, otras enfermedades graves como la epilepsia, o simplemente, como antídotos de todo tipo de venenos. Así ocurrió con el intento de envenenamiento con arsénico del Papa Luna (Benedicto XIII), confinado en su castillo de Peñíscola, y cuya vida recuperó un monje judeo-converso gracias a un bebedizo entre cuya composición figuraba el díctamo. El Papa se salvó de la muerte y, desde entonces, se conoce esta fórmula como “tisana del Papa Luna”.


Los resultados de esta revisión no sólo han constatado todas las especies relacionadas con el “díctamo” de las cuales las más importantes son Dictamnus albus y Dictamnus hispanicus (Fam. Rutaceae), Origanum dictamnus y Ballota pseudodictamnus(Fam. Lamiaceae), si no que han puesto de manifiesto dos tradiciones antagónicas respecto de estas plantas; por un lado y siguiendo a los textos clásicos greco-latinos, el sur de Italia, Grecia, Creta, Turquía, Palestina, norte de África y en general todos los países islámicos usaron y recomendaron O. dictamnus (un orégano endémico de Creta) que, en su defecto y con mucha frecuencia, se adulteraba con B. pseudodictamnus (un manrrubio muy abundante en Italia). Por otro lado, la tradición balcánica, centro-europea e ibérica recorriendo las cadenas montañosas Europa desde los Cárpatos, Alpes, Pirineos hasta la Sierra Nevada, que siempre usaron Dictamnus albus (también D. hispanicus en el este, sureste y sur de España) de la FamiliaRutaceae. Desde Suecia el científico Linneo (1753) al nombrar a estas tres plantas, concedió más crédito a la tradición botánica germánica y dejó para estas últimas el nombre latino a nivel de género, aunque dejando el rastro de la antigua confusión en sus epítetos específicos. "Es curioso como en España, a pesar de la fuerte herencia de la medicina árabe, se impuso al menos a nivel popular, la tradición nórdica frente a la tradición mediterránea", afirma el botánico.

El díctamo en la Comunidad Valenciana


Pero, sin duda, la gran importancia de esta planta en la Comunidad Valenciana queda
reflejada en un hecho singular. El díctamo (
D. hispanicus) de esta zona tiene un nombre popular propio y diferente para cada una de nuestras tres provincias: timó real en Alicante, alfábega de pastor en Valencia y gitam en Castellón.
En Alicante, el timó real, es precisamente una de las plantas más buscadas para la elaboración del herbero, bebida hidroalcohólica basada en la maceración de numerosas plantas medicinales. En Castellón, su importancia es si cabe mayor, y el licor de hierbas se denomina asimismo gitam. En las provincias limítrofes manchegas, murcianas y andaluzas, esta planta se denomina tarraguillo, y sus efectos afrodisíacos quedan patentes en el dicho popular “Si en tu huerta criases el tarraguillo, estaría toda la noche, que te agarro, que te pillo”. En la Comunidad Valenciana, recuerda Segundo Ríos, también ha quedado un "bonito rastro del uso mágico del Díctamo, en el elenco de Les Rondalles Valencianes de Enric Valor; en concreto, se menciona en la rondalla del Rei Astoret, que maltrecho del mal de amores, acude a un mago y este a su vez, ante el problema invoca a un hada, haciendo un sahumerio con polvos de tres plantas mágicas: blenera, herbeta de la sang y timó real, a cuyo aroma el hada no tardó en acudir".


"Hasta bien entrado el siglo XVI, no se pudo determinar la magnitud de esta gran confusión entre plantas tan distintas", asegura Ríos Ruiz, que no fue hasta que los médicos de Italia y España respectivamente, Pietro Andrea Mattioli (año 1554) y Andrés Laguna (año 1555), publicaron su traducción de Dioscórides, cuando se deshizo el entuerto. Laguna nació en Segovia, estudió en Salamanca y quizás por ser descendiente de conversos, prefirió trabajar en otros países de Europa. Ambos autores, ayudaron a discernir claramente entre los distintos “dictamnus” que circulaban por las boticas y que "a la hora de usarlos como medicamentos, el problema era de tal magnitud que se podía prescribir por confusión un “orégano” (Origanum dictamnus) para los ataques de epilepsia en lugar de raíces del Díctamo verdadero (Dictamnus albus, D. hispanicus) que si servía para ello", asegura el científico.


FUENTE: UA / DICYT

jueves, 18 de febrero de 2016

ABEJAS BAJO AMENAZA: EL POLEN RESPONDE

Investigadores del departamento de Química y Física de laUniversidad de Almería han desarrollado un nuevo método para detectar restos de plaguicidas en polen, con capacidad para analizar, de forma simultánea, más de 250 compuestos en cantidades mínimas. Con este sistema, los expertos podrán determinar la influencia de los contaminantes en la pérdida de las colmenas de abejas, un fenómeno que se ha intensificado en los últimos años y puede tener consecuencias tanto en la producción de alimentos como en el mantenimiento de los ecosistemas, según explican los científicos.
Uno de los problemas que dificultan el análisis de polen es su elevado contenido en proteína. Según los investigadores, estas moléculas provocan una serie de reacciones químicas fuertes que interfieren en el proceso de separación de los plaguicidas del polen. “Estos efectos son difíciles de detectar. Afectan a la calidad de resultados y, por lo tanto, a la toma de decisiones. La metodología utilizada es específica para polen ya que aísla la proteína en la fase de extracción de los pesticidas y no altera negativamente el proceso de análisis”, explica a la Fundación Descubre el responsable de este proyecto, Amadeo Fernández-Alba, de la Universidad de Almería.

El método analítico propuesto por los expertos también les permite detectar niveles de concentración de contaminantes a escala de microgramo, es decir, un millón de veces inferior a un kilo. La posibilidad de identificar cantidades traza, o ínfimas, solventa uno de los problemas del análisis de pesticidas: la presencia en una muestra de hasta 20 compuestos diferentes, a distintas concentraciones. “Aunque las cantidades traza puede parecer que no son importantes, son necesarias para la correcta evaluación. Ésta sólo se consigue cuando se dispone de una visión completa de todos los residuos que pueda evaluar los efectos sinérgicos”, explica el investigador.
Combinación de técnicas
Junto a la precisión, el nuevo sistema de detección se caracteriza por su capacidad para identificar, de forma simultánea, hasta 253 compuestos. Esto supone una ventaja respecto a la instrumentación que, hasta ahora, se ha aplicado al análisis de polen, programada para detectar sólo aquellos componentes con mayor probabilidad de estar presentes en una muestra.

Sin embargo, la propia movilidad de las abejas y la acción de la atmósfera en el transporte de contaminantes motivaron el desarrollo de una tecnología más sofisticada que ampliara la gama de compuestos contaminantes y potencialmente tóxicos. “Es evidente que todos a la vez no van a estar presentes en una muestra, pero es mucho más correcto y fiable disponer de métodos que permitan rastrear el mayor número posible de pesticidas”, aclara el experto.
Estas innovaciones se consiguen a través de un conjunto de técnicas de análisis denominadas cromatografía de gases y líquidos, acoplada a espectrometría de masas en tándem. Su finalidad es identificar, separar y cuantificar los distintos elementos del polen.
Para ello, la muestra se somete a diversos procesos físicos y químicos que proporcionan información compleja y variada. Por ejemplo, qué tipo de componentes aparecen o cómo es la estructura y el nivel de concentración de cada uno de ellos.
De esta forma, los investigadores pueden detectar la presencia de plaguicidas, elaborar una clasificación y determinar las cantidades de la muestra.
Problema mundial
En este trabajo, financiado por el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medioambiente, los investigadores han aplicado esta metodología al análisis de, hasta el momento, 41 muestras de polen de abejas de diferentes zonas de España.
Los resultados, que se recogen en el artículo ‘A sensitive and efficient method for routine pesticide multiresidue analysis in bee pollen samples using gas and liquid chromatography coupled to tandem mass spectrometry’, publicado en la revista Journal of Chromatography A,ayudarán a los expertos a determinar la influencia de los pesticidas en el despoblamiento de las colmenas, una situación que se produce cuando las abejas obreras no regresan a la colonia y mueren.
La importancia de estos insectos en la preservación de la biodiversidad se debe a su labor polinizadora, proceso esencial para la reproducción de la mayoría de las plantas, ya sean silvestres o cultivadas. “Las abejas cumplen un papel decisivo en la producción de alimentos y en el mantenimiento de los ecosistemas naturales. Su desaparición es un problema que surge, de forma intensa, hace unos cinco años, a escala mundial. Por lo tanto, hay un gran interés por entender qué está pasando con estos insectos”, asevera el responsable de este estudio.
En este sentido, el investigador señala que aún es pronto para confirmar la implicación de los pesticidas en la reducción de las colonias apícolas. “Hay que analizar otros aspectos contaminantes en las abejas. Además, hay otros factores que pueden afectar, entre ellos, la varroa, un tipo de ácaro que daña los insectos, o enfermedades como la noxema. Sólo cuando tengamos todos los datos podremos hacer una valoración global de la situación”, indica.
Referencia:
Parrilla Vázquez; A. Lozano; S. Uclés; M.M. Gómez Ramos; A.R. Fernández-Alba. ‘A sensitive and efficient method for routine pesticide multiresidue analysis in bee pollen samples using gas and liquid chromatography coupled to tandem mass spectrometry’. Journal of Chromatography A 1426 (2015) 161–173.http://dx.doi.org/10.1016/j.chroma.2015.11.081


FUENTE: FUNDACIÓN DESCUBRE

miércoles, 17 de febrero de 2016

EL IATA CELEBRA SU 50º ANIVERSARIO CONVERTIDO EN UN REFERENTE INTERNACIONAL DE LA INVESTIGACIÓN DE ALIMENTOS

El Instituto de Agroquímica y Tecnología de Alimentos (IATA), en Paterna (Valencia), ha celebrado este lunes su 50º aniversario convertido en un referente internacional en ciencia y tecnología de alimentos. Sus estudios abarcan toda la cadena alimentaria, desde la microbiota intestinal hasta la conservación de los alimentos. Este centro del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha acogido un acto oficial que ha contado con la presencia del vicepresidente de Organización y Relaciones Institucionales del CSIC, José Ramón Urquijo, el delegado del CSIC en la Comunidad Valenciana, José Pío Beltrán, y la directora del centro, Cristina Molina Rosell, entre otras personalidades.

En el IATA se trabaja con el objetivo de mejorar la nutrición y la salud, aunque sin olvidar el placer de saborear los alimentos. Algunos de sus desarrollos más destacados son la elaboración de jamones con menos grasa, panes con más fibra y menos calorías, levaduras que mejoran el sabor y el aroma del vino, y zumos refrigerados con un sabor como el de los zumos recién exprimidos, entre otros. También han identificado una bacteria que mejora la calidad de vida de los celíacos al regular las alteraciones de la flora intestinal.

“En estos 50 años de historia, el IATA se ha convertido en un centro pionero de referencia nacional e internacional en ciencia y tecnología de alimentos, y ha realizado una trasferencia efectiva de los resultados al sector industrial”, señala Molina Rosell. “Asimismo, la formación de técnicos, doctores y postdoctorales en agroquímica y ciencia de alimentos ha proporcionado miles de profesionales que ocupan puestos directivos, académicos y técnicos en universidades y en empresas de ámbito autonómico, nacional e internacional”, añade.

La investigación del IATA abarca todas las etapas de la cadena alimentaria, desde el funcionamiento de la población microbiana intestinal hasta la conservación de los alimentos. Sus grandes líneas de investigación son la ciencia de alimentos, la seguridad y calidad alimentarias, y la biotecnología. “La actividad investigadora del IATA prosigue en la innovación en productos derivados de cereales, carnes y productos cárnicos, post-recolección de cítricos, estudios de percepción sensorial con consumidores, modelización de procesos de conservación de alimentos, envases inteligentes y control de riesgos bióticos y abióticos”, detalla la directora. “A ello se une una intensa actividad en el ámbito de la biotecnología de alimentos, en el sector enológico, así como en el ámbito de las bacterias lácticas, su papel en el procesado de alimentos y su influencia en procesos metabólicos”.

El IATA se inauguró oficialmente en 1966 aunque sus investigaciones se iniciaron casi una década antes, en 1957, en del departamento de Química Vegetal del desaparecido Instituto de Química Alonso Barba, en el seno de la Facultad de Ciencias Químicas de la Universidad de Valencia. La investigación del centro nació vinculada a los productos de la Comunidad Valenciana, como los cítricos y el arroz, pero con los años se ha ido diversificando y ha ido asumiendo nuevos retos, como por ejemplo el desarrollo de carnes más saludables, con el citado jamón bajo en grasa, el estudio de las propiedades benéficas para la salud de las bacterias lácteas y el tratamiento de cereales para alimentos multifibra.
“Asimismo, las investigaciones en agronomía, medio ambiente y recursos naturales han generado el Instituto de Biología Molecular y Celular de Plantas y el Centro de Investigaciones sobre Desertificación”, indica la directora.

Estos son algunos de los desafíos del IATA, un centro que se consolida como referente internacional en la investigación sobre la nutrición, la seguridad alimentaria y la salud.

miércoles, 10 de febrero de 2016

BOSQUES ‘A LA CARTA’ RESISTENTES AL CAMBIO CLIMÁTICO

Un trabajo realizado por la Universidad de Oviedo y el Serida define nuevos indicadores biológicos asociados con la adaptación de los árboles a distintos territorios. Los científicos estudiaron la variación natural del metaboloma de Pinus pinaster en un jardín común con individuos procedentes de Francia, Marruecos, y España.

¿Podemos identificar el origen de un árbol a partir de sus metabolitos, o definir la capacidad de adaptación de una especie forestal a las variaciones ambientales ocasionadas por el cambio climático? Investigadores de la Universidad de Oviedo y el Serida creen que sí. Un trabajo conjunto realizado entre ambas instituciones ha identificado nuevos biomarcadores que podrán ser utilizados en los programas de gestión y mejora forestal para lograr la sostenibilidad de los bosques en el actual contexto de calentamiento global.
La pieza clave de esta investigación está en los metabolitos, el conjunto de moléculas que componen el metabolismo de un ser vivo. Los científicos tomaron como base de estudio la colección clonal de Pinus pinaster del programa forestal del Serida, compuesta de pinos procedentes de diferentes partes del mundo como Francia, España y Marruecos. El estudio de los metabolitos que se extrajeron de los ejemplares cultivados en Asturias arrojó sorpresas.
Luis Valledor, investigador del departamento de Biología de Organismos y Sistemas de la Universidad, revela que esperaban encontrar los mismos metabolitos independientemente de la procedencia de los árboles debido a que estas moléculas son muy sensibles a los cambios medioambientales.
“Aguardamos cinco años para borrar su memoria de origen –afirma–. Al crecer en la misma localización creíamos que íbamos a hallar en todos ellos los mismos metabolitos”, explica. Sin embargo, descubrieron que los distintos ejemplares mantenían intacta parte de la capacidad genética de origen en relación a la producción de metabolitos, una especie de 'huella genética'.

La investigación, publicada en la revista Molecular Ecology, tiene consecuencias prácticas. Luis Valledor destaca que, gracias al estudio de este conjunto de moléculas, puede explicarse ahora la mayor o menor tolerancia de los distintos ejemplares ante situaciones de estrés como la temperatura, la radiación ultravioleta o la escasez de luz. Podrían generarse así, previa identificación de los metabolitos, bosques a la carta, seleccionando árboles con capacidad de adaptación a las diferentes condiciones geoclimáticas.
Los científicos eligieron el Pinus pinaster por su importancia tanto en la industria maderera y de pasta de papel como en las políticas de reforestación. Se trata de una especie autóctona de notable presencia en Asturias y en España. Luis Valledor, especialista en Fisiología Vegetal, aporta algunas cifras.
El Pinus pinaster ocupa en nuestro país aproximadamente 1,8 millones de hectáreas. Tras el eucalipto, es la especie más aprovechada por las madereras, ya que supone prácticamente el 26% de toda la madera producida en España. Los autores del estudio consideran que los resultados obtenidos con esta especie son trasladables a otras pináceas como Pinus sylvestris o P. radiata, si bien la metodología desarrollada podría aplicarse a cualquier especie vegetal.
El trabajo ahora publicado ha sido posible gracias a la colaboración de diferentes equipos procedentes de la Universidad de Oviedo, el Servicio Regional De Investigación y Desarrollo Agroalimentario (Serida), la Universidad de Viena y la Academia de las Ciencias de la República Checa.

Referencia bibliográfica:
Meijón M, Feito I, Oravec M, De la Torre C, Weckwerth W, Majada J, Valledor L. 2016. Exploring natural variation of Pinus pinaster Aiton using metabolomics: Is it possible to identify the region of origin of a pine from its metabolites? Molecular Ecologye-print ahead of publication. http://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1111/mec.13525/epdf 


Fuente: Universidad de Oviedo