Mostrando entradas con la etiqueta MEJORA GENÉTICA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta MEJORA GENÉTICA. Mostrar todas las entradas

miércoles, 15 de junio de 2016

EN BUSCA DEL TOMATE CON SABOR

El campo en España no atrae especialmente a los jóvenes. Y mucho menos en la Comunidad de Madrid donde la capital eclipsa la presencia del sector primario. Una capital que es una amalgama urbana donde los niños no saben que el pollo de los filetes tenía antes plumas y donde los tomates no saben a nada.

En este rosario de tópicos parcialmente ciertos, es particularmente llamativo que una multinacional de la distribución alimentaria de origen francés como Alcampo venda, en sus 14 hipermercados de la Comunidad de Madrid y sólo en temporada, variedades de tomate locales y en peligro de extinción, que produce Víctor Sánchez, un joven agricultor de Aranjuez, y cuyas semillas fueron recuperadas por el Instituto Madrileño de Investigación y Desarrollo Rural, Agrario y Alimentario (IMIDRA). Un trabajo a tres bandas que arrancó en 2012 y que es el único de estas características para Alcampo en España.

Aunque se enmarca entre sus acciones de responsabilidad social corporativa, desde Alcampo afirman que los tomates, a la venta desde principios de agosto hasta esta misma semana, «tienen una gran aceptación en el consumidor», explica Sergio Román, responsable de Auchan Producción Controlada, que indica que hasta la temporada pasada se vendieron 7.000 kilos de estos tomates.
«No es una producción intensiva ni de invernadero y es un tomate con una piel muy fina y difícil de cultivar», explica Víctor desde un huerto donde reivindica «el manejo ético, racional y sostenible del cultivo». No en vano, y aunque las bandejas de estos tomates no tienen certificado ecológico, el uso de fitosanitarios se ha reducido al máximo, hasta el punto de que para combatir las plagas se usan otras especies animales, al modo más natural y respetuoso con el medio ambiente posible.

Este año sólo se han dado dos de las seis variedades de tomate que se recuperaron para el proyecto: el tomate moruno y el tomate de Olmeda. Ambos son inconfundibles: más rojo el moruno y con una maduración de dentro hacia afuera el de Olmeda. Los investigadores del IMIDRA, coordinados por Cristina de Lorenzo, directora de transferencia de la entidad, recorrieron las casas de los agricultores más mayores de la región para recuperarlas. «Muchos las tenían guardadas en botes o en saquitos para absorber la humedad», refiere.
La cosecha -y por ende la venta en los supermercados, pues aquí no existe la cámara frigorífica- acabó esta semana con las primeras lluvias de otoño. En la mente de Víctor está extender este programa al fresón de su tierra. Mientras, seguirá cultivando con mimo, aunque sea para vender sólo durante dos meses al año, tomates que por saber, saben a tomate.

FUENTE: El Mundo

jueves, 12 de mayo de 2016

UN PROYECTO EUROPEO BUSCA MEJORAR EL USO DE RECURSOS GENÉTICOS DE TOMATE, PATATA, PIMIENTO Y BERENJENA

En el marco del proyecto, se creará una base de datos integral de decenas de miles de variedades, junto con sus características genéticas y morfológicas

Utilizar de forma más eficiente los recursos genéticos de tomate, patata, pimiento y berenjena para conseguir nuevas variedades más resistentes a enfermedades y al cambio climático y con mayor valor nutricional. Este es el objetivo de G2PSOL, un proyecto europeo financiado por el programa Horizonte 2020, entre cuyos socios se encuentra la Universitat Politècnica de València, a través del Instituto de Conservación y Mejora de la Agrodiversidad Valenciana (COMAV).

Según explica Jaime Prohens, director del COMAV de la UPV, actualmente a nivel mundial hay unas 120.000 accesiones de estos cultivos en bancos de germoplasma. De todas ellas, más de la mitad -65.000- pertenecen a los distintos socios del proyecto. 

“Se trata de recursos genéticos de gran valor pero que muchas veces están infrautilizados. En este proyecto queremos hacer un inventario de los bancos de germoplasma y colecciones de todo el consorcio y, a partir de ahí, crear un portal en el que se incluyan los datos de las variedades almacenadas en los principales bancos de germoplasma, junto con la información genética y morfológica obtenida tanto en el proyecto, como con anterioridad al mismo”, explica Prohens.

Este banco permitirá a los mejoradores de especies identificar dónde se localizan aquellos recursos que necesiten, no sólo por los datos de origen, sino por sus características agronómicas; ayudará también a detectar duplicados y, en definitiva, “permitirá optimizar su utilización para la mejora de las variedades en las que se centra el proyecto”. 

Genotipado masivo

Uno de los primeros pasos de este proyecto internacional será la realización de un genotipado masivo de los recursos, con el objetivo de conocer su diversidad genética para poder formar lo que se conoce como colecciones nucleares -una colección nuclear es un número reducido de variedades, entre 200 y 300 incluyendo especies silvestres, en la que está representado un máximo de diversidad genética. “Esas colecciones se cultivarán en diferentes países y se evaluará su respuesta frente a diferentes caracteres agronómicos, de resistencia y de interés nutricional”, apunta Prohens.

Programas de premejora

G2PSOL incluye también la puesta en marcha de diferentes programas de premejora como estrategia previa a la futura obtención de nuevas variedades. “Para ello, trabajaremos en el cruzamiento de especies silvestres o de variedades no comerciales pero con algún rasgo de interés –resistencia a enfermedades, por ejemplo- con otras para la generación de esas variedades vegetales mejoradas”, apunta Jaime Prohens.

Participación COMAV

Dentro de este proyecto, el COMAV de la Universitat Politècnica de València coordinará todo el trabajo de inventario de recursos genéticos y establecimiento de descriptores unificados. Participará también en el genotipado y secuenciación, fenotipado de las colecciones nucleares y premejora. Todo ello será dirigido por Mª José Díez, como responsable del Banco de Germoplasma del COMAV, y Jaime Prohens.

El proyecto, que se extenderá hasta el año 2021, está coordinado por el Dr. Giovanni Giuliano de la Agencia Nacional para las Nuevas Tecnologías, Energía y Desarrollo Económico Sostenible, de Italia. Y en total, aglutina a diecinueve socios de doce países, en concreto: Reino Unido, Holanda, Alemania, España, Francia, Polonia, Italia, Bulgaria, Israel, Perú, Turquía y Taiwan.


FUENTE: UPV/DICYT 

lunes, 30 de noviembre de 2015

MÁS VITAMINA C EN EL TOMATE GRACIAS A UN GEN DE LA FRESA

Por la cantidad relativamente baja de vitamina C en el tomate, uno de los frutos de mayor consumo en la dieta mediterránea, investigadores andaluces han aumentado por primera vez esa proporción en un 15% y lo han logrado gracias a técnicas de ingeniería genética. Según el estudio, los científicos transfirieron el gen de la fresa, que tiene mayor contenido en este nutriente, a la planta del tomate para crear un producto con aporte extra de vitamina C y una mayor capacidad antioxidante. 

El tomate es uno de los frutos de mayor consumo en la dieta mediterránea. Sin embargo, su contenido en vitamina C o ácido ascórbico se sitúa en torno a los 15-20 miligramos cada 100 gramos, una cantidad relativamente baja en comparación con otras especies vegetales como los cítricos, el kiwi, la papaya o la fresa, según señalan los expertos.

El organismo humano no produce por sí solo la vitamina C, sino que la adquiere a través de frutas y verduras. Dado que el tomate tiene poca cantidad de este nutriente, pero es uno de los cultivos más consumidos y de mayor importancia a nivel agrario y económico, consideramos que era el alimento adecuado para mejorar su calidad nutritiva”, explica Victoriano Valpuesta, investigador responsable de este proyecto y científico en la Universidad de Málaga.
Para obtener estos resultados, publicados en Biotechnology Journal, el equipo de investigación seleccionó un gen de la fresa que participa en la producción de ácido ascórbico. “Esta fruta es de las que presenta un mayor contenido en vitamina C gracias a uno de sus genes, el que produce la proteína D-galacturotano reductasa. Este ya se había transferido con éxito en lechuga, aumentando el porcentaje de vitamina C en un 200%. Sin embargo, nunca se había probado en tomate”, indica el investigador.
Los análisis realizados a los nuevos frutos obtenidos mediante modificación genética confirmaron un incremento del 15% de esta vitamina antioxidante. “Es un aumento moderado. No es mucho ya que, en general, modificar los niveles de este compuesto en una planta resulta difícil debido a que están muy controlados. Así, cuando los niveles de vitamina C se alteran, el organismo pone en marcha una serie de recursos para mantenerlos estables. Son los denominados mecanismos homeostáticos que se activan ante un desequilibrio interno, como en este caso, el incremento de vitamina C”, afirma Valpuesta.
Potente antioxidante
Entre las ventajas que reporta el aporte extra de este nutriente, el experto señala sus efectos beneficiosos sobre la salud humana. “Aunque la deficiencia de ácido ascórbico no es común en los países desarrollados, las dietas enriquecidas o suplementadas en vitamina C se asocian con un menor riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares o cáncer”, continúa.
Esta influencia sobre la salud se debe a la capacidad antioxidante del ácido ascórbico que frena el daño causado por un exceso de radicales libres. Estas moléculas se forman en muchos procesos del cuerpo humano, por ejemplo, en el sistema inmune cuando se defiende de virus y bacterias. De igual manera, el ácido ascórbico es una molécula clave en las plantas para protegerse de un exceso de radiación solar durante la fotosíntesis.
Sin embargo, hay otros factores externos, como una mala alimentación o la contaminación, que pueden incrementar la oxidación. “El cuerpo controla los radicales libres que se producen de forma natural, pero si hay un exceso se originan ciertos daños como los ya mencionados. Una de las formas de combatir los efectos negativos de estas moléculas es el consumo de antioxidantes”, prosigue el investigador.
Alimentos con nuevos ADN
El proceso para modificar el producto genéticamente se ha desarrollado en laboratorio. A través de diversas técnicas, los expertos transfirieron el gen de la fresa a la planta del tomate. A continuación, las tomateras pasaron al invernadero donde fueron cultivadas hasta la fase de fructificación. Cuando los nuevos frutos alcanzaron la plena maduración, es decir, todo el tomate era de color rojo, los investigadores determinaron su contenido en vitamina C y su capacidad antioxidante.
El resultado de este procedimiento es un fruto con un ADN modificado. “La ingeniería genética consiste en la modificación del genoma de una especie, ya sea transfiriendo un gen de otra variedad, es decir, un gen exógeno, o alterando los que tiene la propia planta”, asevera el científico.
Según el experto, en el mundo hay unos 200 millones de hectáreas cultivadas con organismos modificados genéticamente. “La ingeniería genética, con todas sus precauciones, debe contemplarse como una solución para crear productos con un valor nutritivo añadido”, señala.
Tras finalizar este proyecto, financiado por el Ministerio de Economía y Competitividad, los investigadores del departamento de Biología Molecular y Bioquímica del Instituto de Hortofruticultura Subtropical y Mediterránea La Mayora (centro mixto de la Universidad de Málaga y el CSIC) y del Instituto Andaluz de Investigación y Formación Agraria y Pesquera (IFAPA) centrarán sus trabajos en la mejora de la calidad de la fresa y en el estudio del genoma del olivo, una herramienta básica para profundizar en el conocimiento de este árbol de origen mediterráneo.
Referencia bibliográfica:
 Iraida Amaya, Sonia Osorio, Elsa Martinez-Ferri, Viviana Lima-Silva, Verónica G. Doblas, Rafael Fernández-Muñoz, Alisdair R. Fernie, Miguel A. Botella and Victoriano Valpuesta (2015). "Increased antioxidant capacity in tomato by ectopic expression of the strawberry D-galacturonate reductase gene". Biotechnology Journal 10 (2015), 490-500. http://dx.doi.org/10.1002/biot.201400279

Fuente: Fundación Descubre

miércoles, 1 de abril de 2015

“DOMESTICAR” LAS PLANTAS PARA LA ALIMENTACIÓN DEL FUTURO

La humanidad ha logrado aumentar la producción y la calidad de los alimentos a lo largo de su historia gracias a la modificación constante de las plantas desde el Neolítico. Pero en los próximos 50 años los seres humanos tendrán que producir más alimentos de los que han cultivado durante toda su historia. Así lo advierte la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). A ello se suman los efectos del cambio climático.
Además, en el último medio siglo la población mundial se ha doblado, mientras que el aumento del rendimiento de los cereales se ha multiplicado por tres. Las mejoras de producción se han conseguido, entre otros, aumentando la superficie cultivada, el agua y los abonos utilizados. No obstante, "esto ya no es posible, lo que nos obliga a utilizar todas las herramientas a nuestro alcance, como la mejora en el conocimiento básico de la genética de plantas”, comentó Josep Casacuberta, coordinador del programa de genómica de plantas y animales del Centro de Investigación Agrigenómica (CRAG), durante el encuentro organizado en marzo por B·Debate, Centro Internacional para el Debate Científico, una iniciativa de Biocat y Obra Social “la Caixa”.

Las especies del futuro: cómo conseguir más con menos
Ahora, uno de los retos de futuro de la agrigenómica es conseguir variedades de plantas más eficientes para aumentar la producción sin incrementar los recursos de espacio, agua y abono invertidos al cultivarlas. Para lograrlo, los científicos se centran en cómo resolver el problema de la alimentación de una población que no deja de crecer. Es el caso de Rod Wing, director del Instituto de Genómica de Arizona (EE UU), cuya investigación gira en torno al arroz.
"Los pueblos que dependen del arroz doblarán sus habitantes en 2050, y este cereal ya es la base de la alimentación del 50% de la población mundial”, señaló Wing. Para mejorarlo es necesario que "el arroz que sea más resistente, más fácil de cultivar y más nutritivo”, destacó en el encuentro de Barcelona ante más de 100 expertos de todo el mundo.
Hasta el momento se han secuenciado los genomas de 3.000 variedades diferentes de arroz proveniente de 89 países, pero ahora se necesita integrar e interpretar toda esa información. Para ello, el científico estadounidense ha participado en la creación del International Rice Informatics Consortium, una iniciativa que busca centralizar y optimizar todos los esfuerzos realizados.
Aparte del arroz, desde el año 2000 –cuando se publicó el primer genoma de la planta Arabidopsis– se dispone del genoma completo de más de 80 especies, así como el genoma de diferentes variedades de la misma especie. Constituyen bases de datos a las que acceden continuamente los mejoradores de plantas.

¿Cómo han cambiado los vegetales que comemos?
La domesticación es el proceso por el cual los hombres, desde hace más de 10.000 años, han ido seleccionando las características que mejor servían de cada planta, dirigiendo así en gran medida su evolución. Pero estudiar estos cambios no es sencillo.
El grupo de investigación INRA, liderado por Oliver Loudet, estudia las variaciones en Arabidopsis recogiendo variedades de América, de Sicilia, e incluso de áreas aisladas (y por tanto con plantas no domesticadas) como Tajikistán, en Asia Central. A partir de ahí estudian cómo se comportan en condiciones de estrés como la falta de agua, observan cómo resisten y crecen y buscan las diferencias genéticas (y epigenéticas) que las explican.
Algo parecido hace el grupo de Carlos Alonso-Blanco, del Centro Nacional de Biotecnología, en Madrid: estudian las variaciones de la misma planta y su adaptación a las estaciones. Y en esa búsqueda han encontrado varias regiones asociadas con el tiempo en que florecen, con su adaptación a las altas temperaturas o incluso con su resistencia a contaminantes.

Más allá de los transgénicos
Una vez conocidas estas modificaciones, ¿cómo se pueden emplear para mejorar los cultivos? Antes, estos cambios en las variedades vegetales se conseguían de forma intuitiva. Ahora, gracias a la investigación científica, existen diferentes técnicas de mejora más precisas, como la selección asistida por marcadores o la transgenia, que es la última que se ha incorporado en la mejora de plantas.
“Nos alimentamos de especies inventadas por el ser humano, fruto de la modificación genética, como el maíz”, apuntó Casacuberta. Para este investigador, líder científico del encuentro y ex miembro del panel de transgénicos de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), los transgénicos no son ni la única ni la completa solución, pero aboga por disminuir la alarma generada sobre este tipo de cultivos.
“Los transgénicos siguen un control estricto de riesgos y, además, las nuevas técnicas permitirán un control mucho más fino de los cambios introducidos”, observó. Una de esas técnicas es la llamada CRISPR, es la gran promesa en la terapia génica y ya se discute su uso hasta en la modificación de embriones humanos.
Tal y como recordó Casacuberta, “variaciones en el genoma se han producido constantemente en las plantas; incluso en los años 50 se usaron rayos X para provocar modificaciones que se encuentran en muchos alimentos actuales". El científico se mostró tajante: "Sin estos avances no podríamos dar respuesta al reto de la alimentación del futuro y mejorar las especies que comemos”.

Fuente: B·Debate

jueves, 29 de mayo de 2014

BILL GATES FINANCIA LA PUBLICACIÓN EN ABIERTO DEL GENOMA DE 3.000 ARROCES

GigaScience, una revista open source editada por Beijing Genomics Institute (BGI) y Biomed Central, ha anunciado hoy la publicación de un artículo con la secuenciación del genoma de 3.000 variedades de arroz.
La iniciativa, que es fruto de una colaboración entre la Academia China de Agricultura, el Instituto Internacional de Investigación del Arroz (IRRI) y BGI, cuenta con financiación de la Fundación Bill y Melinda Gates y del Ministerio de Ciencia y Tecnología de China (CAAS).
La publicación en abierto de la secuenciación y la puesta a disposición del público de la enorme base de datos (que cuadruplica los datos de secuencias de arroz disponibles hasta el momento), coincide con la celebración del Día Mundial contra el Hambre y tiene por objetivo mejorar la seguridad alimentaria mundial, sobre todo en los países más pobres, según los autores. Toda la información se podrá consultar en GigaDB, la base de datos en abierto y citable de GigaScience.

Los impulsores de The 3000 Rice Genomes Project destacan que con uno de cada ocho habitantes afectado por el hambre y la pobreza extrema, y una población mundial cada vez mayor –que podría alcanzar los 9.600 millones en 2050–, es necesario crear nuevos recursos para mejorar el rendimiento de las cepas, reducir el impacto de las prácticas agrícolas sobre el medio ambiente y desarrollar cultivos de alimentos nutritivos de alto rendimiento que puedan crecer con éxito en ambientes atacados ​​por la sequía, las plagas, las enfermedades, o la mala calidad de los suelos.
Si bien la investigación ha avanzado mucho desde que se publicó la primera secuencia del genoma del arroz de alta calidad en 2005, ha habido muy pocos cambios en las prácticas de cultivo que son necesarias para la producción de mejores cepas y más adaptadas, añaden.

En su opinión, el proyecto supone un gran paso adelante para hacer frente a estos retos mediante la creación y la liberación de una gran cantidad de información genética para ser aplicada en prácticas de cultivo inteligentes, que aprovechen la variación natural entre las diferentes cepas de plantas.
Además, el libre acceso a la información sobre los mecanismos genéticos de las variedades hará posible seleccionar variedades híbridas con características adecuadas para su cultivo con éxito en diferentes entornos, destacan estas fuentes.
Zhikang Li, director del proyecto en la Academia China de Agricultura, ha señalado que la iniciativa es parte de un esfuerzo continuo que trata de proporcionar recursos a los campesinos afectados por la pobreza en África y Asia, con el objetivo llegar al menos a 20 millones de agricultores de arroz en 16 países (ocho en África y ocho en Asia).

"El arroz es el alimento básico en Asia y su consumo ha aumentado en África. Con la disminución de los recursos hídricos y de tierras de cultivo, la seguridad alimentaria es y será uno de los mayores retos en esas zonas. Como científico especializado en la genética del arroz, su cultivo y su genómica, sería un sueño para mí ayudar a resolver este problema", ha subrayado Li.
Por su parte, Robert Zeigler, director general del IRRI, ha dicho que este proyecto de colaboración "suministrará una inmensa cantidad de conocimiento para el estudio de la genética del arroz y beneficiará también a los campesinos más pobres que cultivan arroz en condiciones muy difíciles”.

Referencia bibliográfica:

“The 3000 Rice Genomes Project”. GigaScience, 28 de mayo de 2014.

martes, 19 de febrero de 2013

EL INIAP GENERA UNA VARIEDAD DE MORA SIN ESPINAS

El Instituto Nacional Autónomo de Investigaciones Agropecuarias (INIAP) de Ecuador ha generado una variedad de mora sin espinas que será entregada a los agricultores con el nombre de INIAP Andimora 2013. Esta variedad tiene como características sus altos rendimientos, es de fácil manejo pues se puede manipular con las manos sin protección y sin dañar el fruto al momento de la cosecha.

Otra de las ventajas de esta nueva variedad es la concentración de azúcares, que es más alta que la que se ha venido cultivando en la zona central de nuestro país.

“Una planta de mora puede producir como promedio unos 3.000 frutos en su ciclo de producción, señala Aníbal Martínez, técnico del Programa de Fruticultura del INIAP; en una hectárea estaríamos hablando de unas 20 a 24 toneladas de producción”.

Otra de las ventajas de este nuevo material es que tiene buenas características para el consumo en fresco y para el procesamiento, particularidad que le interesa a la industria. El Programa de Fruticultura de la Zona Central de la sierra está trabajando, conjuntamente con los agricultores, en el manejo integrado de plagas y enfermedades que comprende podas, nutrición de las plantas y controles fitosanitarios. La mora es un cultivo que está en constante producción y una alternativa para realizar siembras intensivas en terrenos y huertos pequeños.
Fuente: INIAP/DICYT 

miércoles, 6 de febrero de 2013

VARIEDAD DE CAÑA DE AZÚCAR ADAPTABLE AL CLIMA DEL GOLFO

Con el fin de aumentar la producción de caña de azúcar en el estado de Campeche, investigadores del Colegio de Posgraduados (Colpos) desarrollaron una variedad con mayor rendimiento y adaptable a las condiciones climáticas y suelo de la entidad. Este avance busca que los cultivos de caña de azúcar se vean menos afectados ante las condiciones del cambio climático, entre las que figuran la sequía o incremento de plagas, como mosca pinta, barrenadores y roya.

El doctor José Humberto Caamal Velázquez, titular de la investigación en el Colpos Unidad Campeche, explicó que el proceso de cultivo in vitro está en la etapa final, por lo que se espera transferirlo a los agricultores a fin de que puedan reducir costos y tiempo de propagación.

El sistema de propagación planteado por el Colpos trabaja con tres variedades de caña de azúcar que han demostrado ser de alto rendimiento. De hecho han sido validadas por ingenios azucareros y asociaciones productoras.

En el método que emplea el especialista del Colpos, Unidad Campeche, conocido como Sistema de Inmersión Temporal, se utiliza un biorreactor para la propagación automatizada de plántulas (plantas en proceso de crecimiento) de caña de azúcar.

El primer paso para la propagación de la planta es la adecuación de su medio de cultivo in vitro a través de geles con los nutrientes necesarios para un crecimiento favorecedor del vegetal y obtener embriones de la planta en buenas condiciones.

La multiplicación de la caña se realiza en el laboratorio, donde las vitroplantas crecen libres de plagas y enfermedades. Cuando la plántula tiene un tamaño correcto es tiempo de sembrarla en el campo libre de forma tradicional.

El Colpos inició investigaciones para mejorar la caña de azúcar en 2007. Sin embargo, desde 2010 el doctor Caamal Velázquez, junto con la doctora María Mónica Leticia Osnaya, inició el desarrollo de la planta in vitro, que también es apoyado por la Universidad Veracruzana y el Centro de Bachillerato Tecnológico Agropecuario (CBTA) de Mérida.
Fuente: Agencia ID/DICYT 

martes, 18 de diciembre de 2012

PRODUCTORES DE ALMERÍA Y GRANADA GANAN LAS TRES CATEGORÍAS DEL PREMIO AL TOMATE DEL AÑO 2012

Almería y Granada han copado los premios al Tomate del Año 2012, concurso impulsado por Semillas Fitó en su apuesta por recuperar el sabor del tomate. Entre los 15 tomates finalistas, procedentes de Almería, Granada, Levante y Catalunya, se eligieron en una cata ciega los ganadores: en cherry-cocktail ganó Eurocastell SAT, en pintones-especialidades la empresa Agromazorque 21 S.L. y en rojo-liso Unica Group SCA.
El pasado viernes 14 de diciembre, el Centro de Biotecnología de Semillas Fitó en Cabrera de Mar, Barcelona, acogió la cata final para elegir el ganador del premio al Tomate del Año 2012.
Un jurado profesional dirigido por Gemma Echeverría, especialista en análisis sensorial y estudios de consumidores de frutas y hortalizas del IRTA, y formado además por Lluis Bosch, profesor honorario de la UPC y vocal de la Fundación Miquel Agustí, Lorenzo Carrasco, presidente ejecutivo del Grupo LC, y Joan Ras, presidente del la Academia Catalana de Gastronomía, eligieron los ganadores de las tres categorías a concurso.
La cata se realizó sin conocer ni la variedad ni el productor de cada una de las 15 muestras de tomate finalistas, seleccionadas entre las 52 presentadas a concurso por algunos de los más destacados productores de tomate a nivel nacional. En este sentido, hay que destacar que quedaron finalistas empresas como Hortalises Pi, de Barcelona, con cuatro tomates en la final; productores líderes en Almería como Casi y Caparrós; o el productor Sebastian Picón, de Murcia.
En la categoría Cherry-cocktail (<35mm) ganó Eurocastell SAT, de Castell de Ferro (Granada), con la variedad Angelle, desarrollada por la empresa Syngenta. Para Emilio Maldonado, director de Calidad de Eurocastell, “este premio nos reafirma en nuestra línea de mejora la calidad de los tomates a través del sabor. Llevamos años trabajando en este tema, ya que los consumidores ya no solo buscan una forma, un color y un tamaño adecuados, sino que quieren un buen sabor y que se mantenga a lo largo del tiempo”. Es importante destacar que, como nos dice el señor Maldonado, “el sabor no solo depende de una buena variedad, sino también de una producción adecuada (abonado, prácticas culturales, etc.) y de una recolección en el momento justo de maduración”. Por último, nos comenta que Angelle, que comercializan bajo su marca estrella La Caña Gold, “está triunfando en los supermercados de Escandinavia y Reino Unido gracias a la mezcla perfecta entre una baja acidez  y un  alto nivel de grados brix”.
En la Categoría Pintones-Especialidades se hizo con el premio la empresa Agromazorque 21 con su tomate marca Iberiko de la variedad Moresco, de Eugen Seeds Srl. Según José Antonio Ramón Garrido, director gerente de Agromazorque 21, este premio “es una oportunidad para dar a conocer y vender mejor nuestro tomate Iberiko, de la gama Delicias 21, con el valor añadido de que hemos competido con productores muy fuertes de Almería y el resto de España”. Para el responsable de Agromazorque 21 “Iberiko es un tomate único, de una calidad excepcional, tipo marmande oscuro, de producción limitada, larga vida, dulce, con altos grados brix y que el consumidor que lo prueba, repite”. La apuesta de la empresa por Iberiko es clara: han pasado de 100 plantas a 45.000 en una sola campaña.
Por último, en la categoría de tomate Rojo-Liso ganó Unica Group con un tomate de su gama Sabor (en este caso, Ramo Sabor) con la marca Tomazur, que corresponde a esta variedad de la compañía Enza Zaden. Para José Martínez Portero, presidente de Única Group, “el concurso de El Tomate del Año es una iniciativa muy acertada ya que los consumidores exigen cada día más y hay que trabajar en esta línea de calidad y sabor, diferenciándonos a través de marcas exclusivas”. Para el presidente de Unica “con Tomazur hacemos una línea de tomates con volúmenes no muy grandes, para no saturar el mercado, distribuido sólo a supermercados y donde prima la calidad, desde el envase especial, pasando por la presentación de este tomate ramo de rojo intenso y calibre pequeño y con un sabor excelente, que gusta al consumidor”.
El premio al Tomate del Año se encuadra en la labor que está desarrollando Semillas Fitó para recuperar el sabor de los tomates que llegan a nuestros mercados, como demandan desde hace tiempo los consumidores.
Para Jordi Ballester, director de Servicios Corporativos y Desarrollo de Negocio de Semillas Fitó, “es un reto para las casas de semillas recuperar el sabor de los tomates, pero es una responsabilidad de toda la cadena ya que no solo hay que mejorar las variedades para que sean más productivas, resistentes y tengan mejor sabor, sino que hay que producirlas correctamente y hacer que lleguen al consumidor en las mejores condiciones”. Según Jordi Ballester “el Tomate del Año, que ya va por su segunda edición, es una de las iniciativas que Semillas Fitó está desarrollando en la línea de mejorar el sabor y la calidad organolépticas de nuestros tomates, que se une al Panel de Cata de Tomates que hemos desarrollado con el IRTA y que nos sirve ya para llevar los gustos de los consumidores a todas nuestras actuales líneas de mejora varietal”.
Finalmente, Xavier Fitó, director de la División Hortícola de Semillas Fitó, recordó que el premio al Tomate del Año permite llevar a los tomates ganadores este reconocimiento en sus envases, “con lo que potenciamos que la mejora varietal se traduzca en calidad para los productores y se genere valor en toda la cadena agroalimentaria, beneficiando además al consumidor final”.

viernes, 14 de septiembre de 2012

NUEVAS VARIEDADES DE ARÁNDANOS

El nuevo arbusto que crecen en el jardín de su vecino podría ser exactamente lo que se piensa: una planta ornamental que produce arándanos de color rosa. Estas bayas son bonitas y sabrosas, según científico Mark K. Ehlenfeldt con el Servicio de Investigación Agrícola (ARS).
Como genetista de plantas del ARS en Chatsworth, Nueva Jersey, Ehlenfeldt ha desarrollado, o ha ayudado a desarrollar, una docena de nuevas variedades de arándanos, incluyendo 'Pink Lemonade' ("limonada rosada").
'Pink Lemonade' no es el primer arándano que produce bayas de color rosa, pero probablemente es el más popular de estos tipos de arándanos en EE UU. En 1991, Ehlenfeldt escogió los padres usados para desarrollar 'Pink Lemonade'. Los resultados de pruebas de campo en Nueva Jersey y evaluaciones realizadas por Chad Finn en el ARS en Corvallis, Oregón, llevaron al lanzamiento oficial de este arándano como una selección numerada (ARS 96-138) en el 2005, y en el 2007, con el nombre 'Pink Lemonade'.
Después de pruebas extensas de una nueva variedad de planta, el lanzamiento típicamente involucra el nombramiento, una descripción del pedigrí de la variedad y otra información en una notificación publicada, y luego la distribución de la variedad a uno o más proveedores de plantas de fundación para vender a los viveros comerciales, donde las plantas se propagan para venta al por menor o al por mayor.
Otro arándano notable producido en el programa en Chatsworth es 'Razz', el cual ofrece el sabor de la frambuesa. 'Razz' fue desarrollado en el 1934 por Frederick W. Coville, quien era el primer criador de nuevas variedades de arándanos en el Departamento de Agricultura de EE.UU. (USDA por sus siglas en inglés), y fue escogido para pasar por más estudios por investigadores del USDA y de universidades durante la próxima década. Originariamente considerado como demasiado raro, 'Razz' finalmente fue descubierto de nuevo, probado otra vez, y lanzado oficialmente en el 2011.
'Sweetheart' ("cariño") produce bayas firmes y sabrosas de tamaño medio de mediados a fines de junio, y también produce una segunda cosecha más pequeña durante el otoño si el clima es templado. Ehlenfeldt nombró y lanzó 'Sweetheart' en el 2010.
Algunos aficionados del arándano consideran 'Cara's Choice' ("elección de Cara") como el arándano más sabroso ahora disponible. Ehlenfeldt dice que esta planta produce una baya muy dulce y de tamaño medio, con un aroma agradable. Se pueden dejar las bayas en la planta durante varias semanas después de la maduración. Las bayas continúan a azucararse y hacen posible la prolongación de la cosecha.
Arlen D. Draper, quien era el antiguo investigador de arándanos con el USDA, escogió los padres usados para desarrollar 'Cara's Choice'. Evaluaciones realizados por Draper, Ehlenfeldt y otros investigadores llevaron al lanzamiento de 'Cara's Choice' en el 2000.
Lea más sobre estas bayas en la revista 'Agricultural Research' de septiembre del 2012 y también en línea en www.ars.usda.gov/Ehlenfeldt.

martes, 28 de agosto de 2012

UN GEN ABRE NUEVAS POSIBILIDADES DE MEJORA GENÉTICA VEGETAL

La investigación, publicada en la revista Science, identifica un gen FANCM, encargado de codificar la información para la proteína responsable de limitar la formación de sobrecruzamientos (intercambios recíprocos de información entre los cromosomas paterno y materno en la primera división celular).
Esa proteína es una helicasa que desempeña un papel "fundamental" en la replicación correcta del material hereditario, y por tanto en la estabilidad del genoma, tanto en humanos como en levaduras.
Según los investigadores, en la especie humana, las mutaciones que afectan a los genes FANCM están relacionadas con la anemia de Fanconi. En el mutante fancm de la especie vegetal modelo Arabidopsis thaliana, "el número de sobrecruzamientos está incrementado respecto al observado en plantas normales y esos sobrecruzamientos extra son generados a través de una ruta diferente a la habitual en plantas normales", indican.

Manipulación "prometedora"
El descubrimiento de que la proteína FANCM puede limitar el nivel máximo de sobrecruzamientos implica que su manipulación puede ser una herramienta "muy prometedora" en procesos de mejora genética vegetal. Ejemplo de ello son las gramíneas, cuyos sobrecruzamientos están mayoritariamente restringidos a las regiones cercanas a los extremos de los cromosomas. En ellas, la posibilidad de conseguir que tengan lugar en regiones cercanas a los centrómeros permitiría generar nuevas combinaciones genéticas, que constituirían el sustrato para futuros programas de selección en especies de interés agronómico.
El mantenimiento del número cromosómico en las generaciones de una determinada especie con reproducción sexual se produce mediante la división celular especializada denominada meiosis. Las células resultantes de esta división (gametos) reciben la mitad de la constitución cromosómica de la célula germinal originaria. Posteriormente, la fusión de un gameto masculino y otro femenino restaura la constitución cromosómica propia de la especie.
La reducción del número cromosómico es consecuencia de la existencia de dos rondas de división celular entre las que no hay replicación cromosómica. Para asegurar la reducción del número cromosómico, los cromosomas de origen paterno y materno intercambian información de forma recíproca en la primera división meiótica.
Este intercambio es el denominado sobrecruzamiento y da origen a nuevas combinaciones genéticas que serán transmitidas a la descendencia. En las células meióticas existe un control "muy férreo" sobre el número y la distribución de sobrecruzamientos, con el objeto de asegurar la reducción correcta del número cromosómico.

REFERENCIA BIBLIOGRÁFICA:
Wayne Crismani, Chloé Girard, Nicole Froger, Mónica Pradillo, Juan Luis Santos, Liudmila Chelysheva, Gregory P. Copenhaver, Christine Horlow, Raphaël Mercier "FANCM limits meiotic crossovers" Science 336(6088): 1588-1590. DOI: 10.1126/science.1220381, 22 de junio de 2012.

viernes, 1 de junio de 2012

EL TOMATE PODRÍA HABER SOBREVIVIDO A LAS GRANDES EXTINCIONES GRACIAS A LAS TRIPLICACIONES DE SU GENOMA

Una investigación internacional en la que ha participado el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha completado la secuenciación del genoma del tomate (Solanum lycopersicum) y la de su pariente silvestre (S. pimpinellifolium). El trabajo, en el que han trabajado más de 300 científicos de 13 países, aparece hoy en la portada de la revista Nature.
El análisis del contenido genético del tomate indica que este sufrió varias triplicaciones consecutivas hace unos 60 millones de años. Según el investigador del Instituto de Biología Molecular y Celular de Plantas Primo Yúfera (centro mixto del CSIC y la Universidad Politécnica de Valencia) Antonio Granell, que ha dirigido la parte española del trabajo, “este hecho fue el que podría haber salvado al tomate de la última gran extinción masiva” que acabó con el 75% de las especies del planeta, entre las que se incluyen los dinosaurios.
El ADN del tomate posee unos 35.000 genes que se expresan a lo largo de unos 900 millones de pares de bases. Entre sus diferentes cadenas de adenina, guanina, citosina y timina, el tomate presenta indicios de haber sufrido varias duplicaciones.
Según Granell, las duplicaciones del genoma “son un mecanismo para generar nuevas características”. El investigador del CSIC explica: “Si a partir de una tijera quieres crear una sierra, puedes alterar la tijera para que se parezca a una sierra, pero te quedarás sin la tijera; para evitar esta pérdida, lo que la naturaleza hace es duplicar la tijera y aplicar los cambios en una de las copias de forma que no pierdas la estructura original en caso de que dicho cambio no beneficie a la especie”.
Con el paso del tiempo, el contenido genético repetido y el que se ha quedado obsoleto a causa de las nuevas funciones se remodela poco a poco. En el caso del tomate, por ejemplo, algunos genes relacionados con su textura y su color son producto de este proceso de duplicación y especialización.
Pariente silvestre próximo
El origen del tomate comercial se remonta a unas pequeñas bayas que sólo crecían en algunas regiones de América del Sur. S. pimpinellifolium es el pariente vivo más cercano a este ancestro común. La secuenciación de esta especie ha revelado que solo existe una divergencia del 0,6% entre ambos genomas, lo que quiere decir que solo hay seis cambios por cada 1.000 nucleótidos, lo que indicaría que ambas especies se separaron hace 1,3 millones de años, aproximadamente.
El hallazgo de estas diferencias, junto al mayor nivel de detalle en la genética del tomate común, permitirá mejorar su producción y cultivo. Granell considera el tomate como “un cultivo estratégico para nuestro país, por lo que la secuencia de su genoma podrá ser utilizada por la comunidad científica para entender su formación y maduración, así como para mejorar la calidad del fruto y su respuesta y adaptación frente al estrés biótico y abiótico”.
El análisis en profundidad del genoma del tomate se recoge hoy en Nature; no obstante, versiones previas de la secuencia han estado disponibles desde hace más de un año en una página web de acceso público (http://solgenomics.net). El investigador del CSIC destaca la importancia de “difundir este tipo de avances lo antes posible, sobre todo cuando se trata de investigaciones públicas, de forma que se puedan devolver los beneficios a la sociedad cuanto antes”.
Dentro de este consorcio internacional de investigadores, la participación española se centró en la secuenciación del cromosoma 9 y en la introducción de nuevas tecnologías de secuenciación. El equipo de Granell también ha contado con la colaboración de investigadores del Instituto de Hortofruticultura Subtropical y Mediterránea La Mayora (centro mixto del CSIC y la Universidad de Málaga), el Centro Nacional de Análisis Genómico y las empresas Genome Bioinformatics y Sistemas Genómicos. Todo ello ha sido posible gracias a la ayuda del VII Programa Marco, la Fundación Genoma España, Cajamar, la Federación Española de Productores Exportadores de Frutas y Hortalizas, la Fundación Séneca, la Fundación Manrique de Lara, el Instituto Nacional de Bioinformática, el Instituto Canario de Investigaciones Agrarias y el Instituto de Investigación Agraria y Pesquera.

Shusei Sato et al. The tomato genome sequence provides insights into fleshy fruit evolution. Nature. DOI: 10.1038/nature1119

martes, 17 de abril de 2012

UN NUEVO ENFOQUE EN EL CULTIVO DE PLANTAS

Un científico del Servicio de Investigación Agrícola (ARS) está demostrando una mejor manera de manejar las cantidades enormes de datos generados por los estudios moleculares de plantas, utilizando un enfoque que podría acelerar el desarrollo de nuevas variedades mejoradas de plantas.
Jean-Luc Jannink, que trabaja en la Unidad de Investigación de Plantas, Suelo y Nutrición en el Centro Robert W. Holley de Agricultura y Salud perteneciente al ARS en Ithaca, Nueva York, ha demostrado que se puede usar un enfoque estadístico llamado la selección genómica (GS) para capturar y explotar más de los datos producidos por los estudios que se centran en las secuencias de ADN en el genoma de plantas. La selección genómica se usa actualmente para la crianza del ganado bovino.
Los científicos y los productores de plantas ahora usan herramientas moleculares para desarrollar variedades mejoradas de cultivos. Con la capacidad de identificar los genes asociados con los rasgos deseados, los investigadores no tienen que esperar para observar los cultivos producidos de las semillas.
Pero las herramientas moleculares requieren el análisis de cantidades enormes de datos, y los rasgos importantes tales como la tolerancia a la sequía y los rendimientos altos son los resultados de las acciones de combinaciones de genes, cado uno de los cuales contribuyen un pequeño efecto. Estos genes se llaman los loci de rasgos cuantitativos (QTLs), y el enfoque convencional de selección asistida por marcadores (MAS) para manejar los datos moleculares tiene solamente una capacidad limitada de detectar los QTLs de pequeño efecto y calcular sus efectos.
El enfoque de GS explota más datos incluyendo todos de los QTLS de pequeño efecto y calculando los efectos de todos de los marcadores genéticos en una población de plantas.
Jannick y sus colegas recientemente construyeron modelos estadísticos utilizando ambos GS y MAS, y compararon su capacidad de predecir los valores asociados con 13 rasgos agronómicos en cruces creados de una población de plantas juntadas para el estudio. Ellos evaluaron la precisión del modelo comparando sus predicciones con las observaciones de campo de 374 líneas de trigo.
Los resultados demostraron que el enfoque de GS fue más preciso en predecir los valores de los rasgos. Jannink tuvo un éxito similar en un estudio con avena. Los resultados de ambos estudios fueron publicados en la revista 'Plant Genome' (Genoma de Plantas). Estos resultados podrían acelerar los esfuerzos de la crianza molecular de plantas y podrían ser muy útiles en los avances de la tecnología de ADN.
Lea más sobre esta investigación en la revista 'Agricultural Research' de abril del 2012.