miércoles, 31 de agosto de 2011

UN TESORO GENÉTICO DESCUBIERTO EN UN PUEBLO EN SUECIA


Científicos del Servicio de Investigación Agrícola (ARS) han descubierto un tesoro genético en su búsqueda de los origenes de la soja de EE UU. En evaluaciones para determinar la capacidad de diferentes variedades de soja de tolerar el ozono y otras tensiones, las “superestrellas” de resistencia al estrés vienen de un pueblo llamado Fiskeby en la parte norte de Suecia.
El genetista Tommy Carter trabaja en la Unidad de Investigación de la Soja y la Fijación de Nitrógeno perteneciente al ARS en Raleigh, Carolina del Norte, y el fisiólogo de plantas Kent Burkey que trabaja en la Unidad de Investigación de la Ciencia de Plantas, también perteneciente al ARS en Raleigh. ARS es la agencia principal de investigaciones científicas del Departamento de Agricultura de EE.UU. (USDA por sus siglas en inglés).
Después de analizar miles de tipos de soja para generar el árbol genealógico de la soja norteamericana, Carter descubrió 30 antepasados que juntos proveen el 92% del material genético de la soja norteamericana. Primero él evaluó la capacidad de estos antepasados de tolerar la sal, y descubrió que dos líneas de soja, Fiskeby 840-7-3 y Fiskeby III, tuvieron la mejor tolerancia a la sal.
Luego, en pruebas de tolerancia al aluminio, las plantas de Fiskeby de nuevo eran las mejores, y también en pruebas para determinar la tolerancia a la sequía y a niveles altos de ozono. Las plantas de Fiskey también demostraron resistencia a una escasez de hierro y a niveles tóxicos de aluminio en el suelo.
Los científicos evaluaron los archivos sobre la crianza de soja y descubrieron que hay solamente unas pocas variedades de soja en EE UU que están relacionadas con los tipos de soja de Fiskeby que tienen esta tolerancia al estrés. Esto indica que hay un gran potencial de aumentar la tolerancia al ozono y otro estrés en la soja norteamericana agregando genes de las sojas de Fiskeby.
Burkey, Carter y Jim Orf, quien es genetista de la Universidad de Minnesota en San Pablo, han cruzado Fiskeby III con la soja Mandarin Ottawa, la cual es susceptible a niveles altos de ozono, y han desarrollado 240 nuevas líneas de crianza.
Con fondos provistos por el Consejo Unido de la Soja en Chesterfield, Missouri, el grupo está mapeando los genes en estas líneas para identificar cuáles de los genes son relacionados con resistencia al ozono y otros tipos de estrés.
Parece que las sojas de Suecia tienen una resistencia aún más marcada al ozono que a los otros tipos de estrés. Entender el efecto del ozono podría ser muy importante en descifrar los secretos de la resistencia más amplia al estrés mostrada por las sojas suecas.
Lea más sobre esta investigación, la cual apoya la prioridad del USDA de promover la seguridad alimentaria internacional, en la revista “Agricultural Research” de julio del 2011.
Burkey y Carter publicaron un artículo sobre esta investigación en la revista 'Field Crops Research' (Investigación de Cultivos de Campo).

martes, 26 de julio de 2011

INVESTIGADORES DE LA POLITÈCNICA DE VALÈNCIA Y EL CSIC HALLAN UN NOVEDOSO Y POTENTE ANTIOXIDANTE DE ORIGEN NATURAL EN PLANTAS DE TOMATE

Un equipo de investigadores del Instituto de Biología Molecular y Celular de Plantas (IBMCP), centro mixto de la Universitat Politècnica de València y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas, ha identificado un novedoso y potente antioxidante natural en plantas de tomate. Se trata de una sustancia fenólica que sintetiza la planta de tomate cuando se ve sometida a un estrés biótico y que hasta el momento era totalmente desconocida.

La Universidad Politécnica de Valencia y el CSIC han registrado la patente nacional e internacional del nuevo antioxidante descubierto, así como del procedimiento para aislarlo en laboratorio y también sintetizarlo químicamente. El hallazgo ha sido publicado recientemente en la revista Environmental and Experimental Botany.

Según apuntan los investigadores del IBMCP, el poder antioxidante de este nuevo compuesto es mucho mayor -catorce veces más- que el que posee, por ejemplo, el resveratrol, conocido antioxidante presente en el vino tinto, capaz de retardar el envejecimiento celular. Además, es cuatro veces y media más potente que la vitamina E y diez veces más que la vitamina C.

Sus aplicaciones podrían ser múltiples. Así, por ejemplo, en la industria alimentaria podria utilizarse como conservante de alimentos para el consumo humano y piensos para animales, por su acción como retardante de la oxidación de los lípidos. Este potente antioxidante evitaría alteraciones tales como el enranciamiento de grasas y aceites, lo cual merma extrordinariamente su calidad alimentaria. También podría utilizarse como suplemento para productos funcionales.

Asimismo, cabe destacar que los antioxidantes
poseen propiedades beneficiosas para la salud, como son la prevención de las enfermedades coronarias y el cáncer, por lo que el compuesto podría tener grandes aplicaciones en la industria farmacéutica.

Otros posibles usos podrían darse en la
industria petroquímica, como conservante de la gasolina, y en la industria de polímeros, utilizándose en la fabricación de fibras, productos de caucho, geotextiles y otros. En este caso, el antioxidante se utilizaría como estabilizante en el proceso de producción y para aumentar la vida útil del producto final.

Por otro lado, en la
industria cosmética podría emplearse en productos para el cuidado de la piel, dadas sus posibles propiedades para la prevención del envejecimiento.

Desde los laboratorios ubicados en la Ciudad Politécnica de la Innovación, los investigadores han descubierto esta sustancia, que está presente en plantas de tomate sometidas a un estrés biótico y además, han  desarrollado un proceso sencillo y económico para su síntesis en el laboratorio.

Según explica el equipo investigador del IBMCP, cuando una planta se ve instigada por un agente estresante, reacciona y activa unos mecanismos que hacen que los niveles de ciertos compuestos se alteren. “Muchos compuestos fenólicos son producidos por las plantas en respuesta a estreses bióticos o abióticos y poseen múltiples efectos, entre ellos su actividad antioxidante”, apunta Vicente Conejero, director del grupo investigador.

Fue precisamente estudiando estas circunstancias anómalas -estrés- de las plantas, cuando descubrieron la inducción de este compuesto. “Al igual que la fiebre es una alarma asociada a mecanismos de defensa en humanos, en las plantas enfermas dicha alarma consiste en la síntesis de una serie de compuestos químicos. Uno de ellos -y que hasta ahora no se conocía- es el que hemos descubierto y que presenta unas capacidades antioxidantes extraordinarias. Y, además, somos capaces de sintetizarlo en nuestro laboratorio”, explican José Mª Bellés y Mª Pilar López, investigadores del IBMCP.

En este sentido, hay que señalar que el proceso de síntesis es sencillo y económico por lo que, según apuntan los expertos del IBMCP, ya está preparado para ser introducido en el mercado, ofreciendo además importantes ventajas respecto al resto de antioxidantes comerciales.

Las investigaciones que han permitido descubrir esta nueva sustancia han sido desarrolladas, fundamentalmente, por la Dra. María Pilar López y el Dr. José María Bellés, con la colaboración de la Dra. Purificación Lisón y el Dr. Ismael Rodrigo, todos ellos pertenecientes al laboratorio de “Señalización y Respuesta al Estrés Biótico” del IBMCP, bajo la dirección del Dr. Vicente Conejero, todos ellos profesores del Departamento de Biotecnología de la Universitat Politècnica de València. El trabajo ha contado con el soporte económico del proyecto "Estudios sobre la respuesta defensiva de las plantas frente a patógenos”, financiado por el Ministerio de Ciencia e Innovación.

martes, 19 de julio de 2011

LOS ARÁNDANOS PROTEGIDOS EN UNA COLECCIÓN ÚNICA

Los arándanos familiares y sus parientes silvestres menos conocidos son protegidos por los científicos del Servicio de Investigación Agrícola (ARS) que mantienen el banco de genes oficial de esta fruta en EE.UU. Las plantas, colectadas de todas partes de EE.UU. así como de otros países, crecen en el Repositorio Nacional de Germoplasma Clonal mantenido por el ARS en Corvallis, Oregón.
Los arándanos se mantienen en forma de plantas al aire libre, especímenes en macetas en invernaderos, cultivo de tejidos, y semillas, según líder de investigación Kim E. Hummer.
El propósito del banco de genes es asegurar que estas plantas y la diversidad genética del arándano están protegidos para las generaciones futuras para cultivar, disfrutar, estudiar y mejorar. Por ejemplo, los criadores de plantas pueden usar plantas de la colección como padres en el desarrollo de nuevas variedades mejoradas de arándano para la granja o el jardín.
Arándanos y varias otras bayas son entre los cultivos alojados en el repositorio en Corvallis, el cual es una parte de una red nacional manejada por el ARS para preservar los genes de plantas.
La colección en Corvallis probablemente sea la más completa de su tipo en EE.UU., y todavía continúa su expansión, según Hummer. Algunas de las accesiones vienen de criadores de plantas. Otras se adquieren durante expediciones con el propósito de colectar germoplasma. Los exploradores de plantas han buscado nuevo germoplasma en Rusia, China, Ecuador y Uruguay, entre otros lugares, así como todas partes de EE.UU. para encontrar nuevas plantas para la colección.
La colección incluye especies silvestres originarias de la región del Pacífico Noroeste de EE.UU. que tienen una pulpa con color. Algunos de los criadores están tratando de cruzar estas especies con el arándano alto ('highbush' en inglés), el cual tiene una pulpa de color blanco.
Si los criadores pueden incorporar color en la pulpa de las bayas por el entrecruzamiento de estos arándanos silvestres con los arándanos altos, podrían producir una baya que agrega más color a las mermeladas, los jugos, y las frutas secadas o congeladas.
Otros especímenes valorados en el banco de genes algún día podrían llegar a ser plantas ornamentales. Por ejemplo, hay una planta corta llamada Vaccinium praestans originaria de Rusia, China y Japón que se podría usar como una planta de cobertura que también produce fruta.
Lea más sobre esta investigación en la revista 'Agricultural Research' de mayo-junio del 2011. ARS es la agencia principal de investigaciones científicas del Departamento de Agricultura de EE.UU.

miércoles, 6 de julio de 2011

53 TAXONES DE PLANTAS ENDÉMICAS CRECEN EN EL BIERZO POR SUS CONDICIONES CLIMÁTICAS

El Bierzo es una región natural perfectamente delimitada, conformada en torno a la cuenca del río Sil, aunque con dos partes diferenciadas, la hoya y la montaña. Su clima se encuentra en una encrucijada, a caballo entre el atlántico que se extiende a su norte y a su oeste y el mediterráneo, al que ya corresponde la meseta norte. Esta situación ha propiciado que las plantas que allí se encuentran se hayan especializado notablemente. Un investigador de la Universidad de Vigo, José María Sánchez, afirma que en la comarca posee "53 taxones de plantas endémicas y algunas solo las podemos encontrar allí". El especialista, que participa en un curso de extensión universitaria que coorganiza su centro académico y la Universidad de León, pide "planes específicos para su conservación", ya que muchas se encuentran amenazadas.

"La comarca de El Bierzo presenta unos condicionantes morfológicos muy diversos, con diferentes rangos de altura entre la montaña y la hoya, lo que ha propiciado una gran biodiversidad en el entorno", explica el experto a DiCYT. Estos condicionantes del espacio ha propiciado que diversas especies vegetales hayan tenido que adaptarse al entorno. En la parte más próxima a Galicia, resalta Sánchez, "existen importantes afloramientos calizos que han propiciado que surjan especies rupícolas, que se adaptan a terrenos áridos y con gran presencia de rocas".

Los principales ejemplos que destaca el investigador del Departamento de Biología Vegetal y Ciencias del Suelo son Geranium dolomiticum, especie vegetal endémica del área de Ponferrada, y Petrocoptis viscosa, que crece próxima a Sobredo, en el entorno del Parque Natural de la Sierra de la Encina de la Lastra. La primera planta se encuentra en peligro de extinción y de ellan se conocen muy pocas poblaciones, muy próximas entre sí y siempre en El Bierzo. Otros vegetales endémicos están catalogados como vulnerables. Es el caso de Petrocopsis viscosa y su congénere Petrocoptis grandiflora; y también de Campanula adsurgens, Armeria rothmaleri y Aconitum napellus subespecie Castellanum.

Factores

José María Sánchez apunta a dos factores que inciden en esta amplia biodiversidad vegetal. "Uno es el climático, ya que El Bierzo se encuentra entre las dos grandes regiones, y el otro son los sustratos. En la parte occidental existen bastante presencia de caliza, diferente a otros entornos de la comarca, en el que predominan las pizarras y otros materiales". Respecto al ambiente en el que se encuentran estas plantas, el científico advierte que muchos taxones "dependen de los afloramientos donde se encuentran, y algunos estaban amenazados, hasta hace poco, por la actividad de las canteras, algunas de ellas ilegales". Aunque todas las especies están incluidas en el listado de flora protegida de Castilla y León, el investigador reclama "planes específicos de conservación" para estos vegetales.

El investigador ha dedicado algunas de sus líneas de actuación al estudio de estas plantas. En concreto, Sánchez se ha adentrado en el análisis de la biología reproductiva de Petrocopsis viscosa, para conocer su relación con otras plantas, las fases de su polinización y su relación con todo el entorno. "Es una planta dependiente de las hormigas para culminar su proceso reproductivo", explica el experto. Desde su grupo de investigación se analizan diferentes aspectos reproductivos de plantas forales. Estos abordajes tienen por objeto plantas de interés tanto por su conservación como por servir de ejemplos de fenómenos biológicos. De este modo, se analizan, pro ejemplo, el modo en el que se organizan los órganos sexuales en la flor. Los investigadores de la Universidad de Vigo no solo estudian plantas peninsulares, sino también africanas, como la del género Nivenia.
Fuente: Antonio Martín/DICYT

miércoles, 29 de junio de 2011

EL CAMBIO CLIMÁTICO PODRÍA ALTERAR LAS CONDICIONES PARA EL CRECIMIENTO DE LOS ROBLES EN EUSKADI

 
Neiker-Tecnalia ha realizado un estudio sobre la evolución de la distribución futura de los hábitats de los bosques vascos que determina que el cambio climático podría alterar las condiciones necesarias para el crecimiento de un árbol tan representativo de la tierra vasca como es el roble. El estudio se ha realizado basándose en el supuesto de que en el futuro se cumplirán las condiciones de cambio climático más pesimitas y severas y señala que, para el año 2080, los robledales del País Vasco sufrirían una reducción importante o casi total de su hábitat, debido a que en nuestro territorio las zonas boscosas no reunirían las variables de temperatura y humedad necesarias para su desarrollo. Los técnicos de Neiker-Tecnalia consideran que este estudio pone de manifiesto la tendencia hacia la ‘mediterraneización’ de los bosques de Euskadi.

El centro tecnológico está analizando el posible impacto del cambio climático en la distribución del hábitat de especies forestales, dentro de los proyectos K-Egokitzen y Adaptaclima, financiados por el Gobierno Vasco y la Unión Europea, respectivamente. Una de las finalidades de ambos proyectos consiste en elaborar metodologías que ayuden a entender cómo serán los hábitats forestales a corto y largo plazo. En las conclusiones alcanzadas por los investigadores de Neiker-Tecnalia, se aprecia que el roble encontrará condiciones favorables para su desarrollo en latitudes cada vez mayores a medida que avance el tiempo.

A partir de los resultados obtenidos, y suponiendo que la capacidad de dispersión del roble lo permita, cabe pensar que pueda darse una tendencia a la migración de los robledales hacia el norte de Europa. Sin embargo, mantendría su hábitat natural en territorio vasco hasta el año 2080, momento en el que se observa una reducción muy significativa e incluso la casi total desaparición del hábitat de la especie. Este fenómeno podría traducirse en que el roble, aun mostrando una gran capacidad adaptativa ante los cambios climáticos previstos, en 2080 encontraría el umbral de condiciones en las que no podría mantener su población.

Del estudio se desprende que el roble perdería presencia en favor de otras especies mediterráneas, como el alcornoque. Otros árboles, como el caso del Rebollo, presentes en la geografía vasca, mantendrían sus poblaciones debido a  que se adaptan a las condiciones climáticas propias de la región mediterránea.

Las predicciones realizadas para el alcornoque proporcionan uno de los ejemplos más claros de la ‘mediterraneización’ de la parte atlántica de la península Ibérica. A pesar de ser una especie típicamente mediterránea, en Euskadi podrían darse las condiciones adecuadas para su desarrollo a lo largo de la década de los ochenta del presente siglo.

Para llevar a cabo el estudio de la evolución del hábitat, los científicos han tenido en cuenta un total de 19 variables bioclimáticas, entre las que se encuentran la temperatura media anual, máxima temperatura del mes más calido, mínima temperatura del mes más frío, precipitación anual o la precipitación en el mes más húmedo y en el más seco.  Las conclusiones, por tanto, de esta investigación deberán ser complementadas en un futuro con nuevas variables que, al igual que las bioclimáticas, afectan a la distribución de las especies arbóreas.


Los resultados, en internet
Los resultados obtenidos en el marco de los proyectos K-Egokitzen y Adaptaclima podrán ser consultados a través de la página web de Neiker-Tecnalia (http://www.neiker.net/k-egokitzen/inicio.html), y en la página web de Adaptaclima (http://www.adaptaclima.eu). Además de información a cerca de los cambios previstos en la distribución potencial de las especies forestales en el País Vasco a causa del cambio climático, se puede encontrar información sobre los potenciales impactos del cambio climático en los recursos hídricos, las infraestructuras, los entornos urbanos, el medio costero, los ecosistemas marinos, los ecosistemas terrestres y los sistemas agrarios.

jueves, 23 de junio de 2011

REFORESTAR BOSQUES A CAMBIO DE EMISIONES

 
Hasta el momento, dos empresas del sector vitivinícola han logrado el sello que reconoce la participación en el proyecto Huellacero para intercambiar emisiones por reforestaciones. Dos eventos también se han sumado a esta propuesta, puesta en marcha por lLa Fundación Cesefor (Centro de Servicios y Promoción Forestal y de su Industria de Castilla y León) y la cooperativa Agresta.

La iniciativa pretende utilizar los recursos forestales como peones para combatir las emisiones de dióxido de carbono de empresas y eventos. El planteamiento, pionero, emplea un protocolo que calcula de forma homogénea la huella de carbono y está reconocido por el Panel Intergubernamental para el Cambio Climático (IPCC, en sus siglas en inglés).

"La iniciativa comprende tres partes: el cálculo, la reducción y la compensación de la huella de carbono", resume a DiCYT el responsable del proyecto, Íñigo Lizarralde. El proyecto lleva en marcha desde 2010.

Bajo el criterio de cálculo, los responsables de Huellacero estiman las emisiones de gases de efecto invernadero de los participantes. Para ello utilizan el protocolo GHG, "una especie de norma que dice qué medir y cómo", explica Lizarralde. El protocolo ha sido elaborado por el World Business Council For Sustainable Development y el World Resource Institute y divide las fuentes de emisión en tres alcances.

Las fuentes de emisión se dividen en tres alcances según la metodología de GHG Procotol. El alcance 1 se refiere a emisiones directas, como por ejemplo, los viajes en vehículos propios de la organización o la generación propia de energía. El alcance 2 contabiliza las emisiones indirectas debidas al consumo de energía generada fuera de la organización y, por último, el alcance 3 analiza el resto de emisiones indirectas, como los viajes en vehículos no pertenecientes a la organización en aviones, coches particulares, trenes y otros recursos utilizados, como el papel.

Una vez calculada la huella de carbono, los integrantes del proyecto realizan una propuesta de reducción. La recomendación tiene en cuenta la actividad de la empresa participante. "Si realiza importantes desplazamientos, se pone énfasis en la reducción de emisiones en los viajes; si la labor es más de oficina, el énfasis se desplaza al consumo de electricidad, ofreciendo alternativas para reducir la factura", indica el coordinador. Finalmente, a la empresa se le propone apadrinar una iniciativa de reforestación o gestión forestal, como método para compensar las emisiones de CO2 que produce.

Empresas y bosques

"Los bosques absorben gran cantidad de CO2, por lo que a través de la compensación se pretende que las empresas y eventos participantes financien actividades directas, como las plantaciones de bosques, o de otro tipo, como de gestión forestal en, por ejemplo, ayudas a la regeneración mediante siembra", expone Lizarralde.
Hasta el momento, tres empresas y dos eventos se han mostrado interesados en este sistema de compensación: dos empresas, una bodega de la Denominación de Origen Navarra (Viñedos y Bodegas Ochoa) y una tonelera navarra (Intona) han obtenido la certificación de Huellacero. Próximamente alcanzará esta categoría otra empresa vitivinícola, Tomás Postigo, de la Denominación de Origen Ribera del Duero.

Cesefor y Agresta cuentan con un catálogo de cinco bosques en los que implementar las acciones de compensación, pero "damos prioridad a que la empresa decida dónde quiere la actuación, ya que no queremos que con el dinero que ofrecen, limpien la conciencia y se olviden de la iniciativa". De las cinco propuestas del banco de proyectos, una ya está en marcha. Se trata de una iniciativa de siembra de roble albar en el Pirineo navarro.
A la espera quedan tres iniciativas en la provincia de Soria, dos de repoblación (de pino laricio y pino carrasco en Valdeprado y Cerbón y de pino piñonero, pino carrasco y nogal en Tejado) y otra de gestión forestal (de poda de pino silvestre en El Royo). Existe otro cuarto proyecto aún huérfano de padrino en Salamanca, sobre gestión forestal sobre roble español.
Fuente: DICYT

viernes, 17 de junio de 2011

LA ESTACIÓN EXPERIMENTAL DE ZONAS ÁRIDAS APLICA CON ÉXITO NUEVOS USOS AGRÍCOLAS CONTRA LA DESERTIFICACIÓN

 
Con el objetivo de frenar la degradación del suelo, la Estación Experimental de Zonas Áridas-CSIC (EEZA) ha puesto en práctica una serie de técnicas agrícolas que han mejorado el rendimiento de los cultivos de zonas afectadas por la erosión y la escasez de agua. Es el caso del abono verde y del riego de apoyo con boquera, aplicados a la producción de almendras, que han conseguido aumentar la cosecha tras dos años de pruebas. Otras medidas implantadas, como el acolchado con paja o la labranza reducida, están a la espera de ofrecer resultados.

En declaraciones a OTRI, el responsable de este proyecto, el científico titular de EEZA, Albert Solé-Benet, incide en que estas conclusiones son “aún provisionales, ya que la investigación está en fase de monitorización del rendimiento del cultivo. Aún así, los estudios han demostrado que el riego de apoyo del agua de la boquera ha aumentado el contenido de agua en el suelo y, por lo tanto, el rendimiento en la producción de almendras. Por otra parte, el abono verde mejora el rendimiento del árbol respecto al cultivo tradicional. Sin embargo, el acolchado con paja no ha producido hasta ahora resultados positivos, así que estamos estudiando las posibles causas”.

Entre las medidas implantadas destacan el abono verde, una mezcla de cereal y leguminosa (veza; vicia sativa) que se incorpora al terreno como fertilizante natural para dotarlo de nutrientes y materia orgánica ayudando a fijar nitrógeno, mejorando la entrada y retención de agua; el riego de apoyo con boquera, que es una acequia que desvía hacia campos de cultivo el agua que fluye por barrancos y ramblas después de precipitaciones intensas; el acolchado, un tipo de colchón de paja que se coloca en el suelo alrededor de cada árbol para evitar la evaporación del agua; y la labranza reducida, en almendro y en cereal. De este modo, en almendro, se limita en dos el número de arados al año, en lugar de los 3 ó 5 habituales. Con ello se consigue remover menos el terreno, aumentar el material orgánico en el suelo disminuyendo la exposición y evaporación del agua retenida en los poros y consiguiendo, así, almacenar más cantidad.

La investigación tiene como escenario la pedanía de Zarzadilla de Totana, en el término municipal de Lorca (Murcia), donde se eligieron dos áreas de secano, una de cereales y otra de almendros, divididas en tres campos: A (no aterrazado, con almendros); B (aterrazado, con almendros); y C (no aterrazado, con cereal). Además de medir los indicadores de desertificación y sequía, como la erosión del suelo y la escasez de agua, los expertos valoraron igualmente la influencia de la temperatura y humedad del aire, la dirección del viento y velocidad y el volumen e intensidad de precipitaciones.

El estudio forma parte del proyecto internacional Desire contra la desertificación y la degradación del suelo, una iniciativa en la que participan 16 países y en la que España está representada por la Estación Experimental de Zonas Áridas, ubicada en Almería.

Tras haber implantado estrategias de manejo sostenible (EMS) en 16 áreas agrícolas pilotos en cuatro continentes, Desire afronta su etapa final ofreciendo los primeros resultados que, en el caso de España, avalan la efectividad de las técnicas utilizadas. Para obtener datos concluyentes son necesarios, sin embargo, tres años de pruebas, tres ciclos agrícolas que se completarán en otoño de 2011. “Hasta ahora, el objetivo ha sido implementar la metodología para comprobar su eficacia. Y, podemos afirmar, que hasta la fecha, está dando resultados positivos”.

Además de España, otros siete países del Mediterráneo -Portugal, Italia, Grecia, Francia, Turquía, Marruecos, Túnez- junto a Holanda, Bélgica, Reino Unido, Rusia, China, Botswana, México, Chile y Cabo Verde participan en el proyecto Desire. La gran variedad de zonas de estudio implicadas hace necesario el análisis, interacción y comparación de los datos obtenidos en cada una de ellas para intentar aportar soluciones locales a un problema global.

Las conclusiones obtenidas se presentarán en una serie de folletos de Buenas Prácticas Agrícolas dirigidos a profesionales del sector, agricultores, instituciones, Pymes y ONG. “Entre todos debemos ser capaces de crear ideas innovadoras para combatir la degradación de la tierra”, concluye Albert Solé-Benet.