jueves, 17 de enero de 2013

LAS PLANTAS QUE NO SE AUTOPOLINIZAN TIENDEN A HIBRIDARSE CON OTRAS ESPECIES

Un estudio liderado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha descubierto que las plantas con sistemas reproductivos que rechazan la autopolinización presentan una mayor tendencia hacia la hibridación y al flujo de genes entre las especies. Los resultados del trabajo, publicado en la revista Evolution, podrían ayudar a diseñar estrategias de conservación ambiental y prevención de invasiones.
Los investigadores han analizado la reproducción de tres especies de plantas de la familia de las margaritas. La primera, Senecio aethnensis, crece a más de 1.500 metros sobre el nivel del mar en el monte Etna, en Sicilia (Italia), la segunda, S. chrysanthemifolius, crece en altitudes más bajas, alrededor de los 1.000 metros, en el Sur de la Península Itálica y en Sicilia, donde forma una zona de hibridación natural con S. aethnensis en zonas intermedias del monte Etna. La tercera especie, S. squalidus, se deriva de híbridos entre ambas especies y es invasiva en las zonas urbanas del Reino Unido desde que se introdujo hace unos 300 años.
“Muchas especies de la familia de las margaritas y otras familias de plantas tienen un sistema de reproducción que impide la autopolinizacion y que asegura la fertilización cruzada. Ahora hemos visto que muchas de las características funcionales más importantes de estos sistemas de autoincompatibilidad se ven fuertemente influenciadas por el historial genético de su población. Además, esta pauta reproductiva promueve una mayor hibridación y el traspaso de genes entre las especies, como ocurrió con S aethnensis y S. chrysanthemifolius en Sicilia“, explica el investigador del CSIC en la Estación Biológica de Doñana Adrian Brennan.

Historial genético
Durante los experimentos, la especie invasora británica mostró un sistema de reproducción genéticamente mucho menos diverso que sus parientes sicilianos, lo que, según este estudio, refleja la historia de su introducción en el Reino Unido.
 “Los estudios sobre los sistemas de reproducción de las plantas en general deben también considerar la información acerca de la historia de su población para comprender correctamente el comportamiento de reproducción actual. Los sistemas de reproducción como la autoincompatibilidad pueden tardar muchas generaciones en recuperarse completamente de las perturbaciones que hayan sufrido en el pasado”, añade Brennan.

Gestión ambiental
El estudio sugiere, además, que las políticas de gestión ambiental relacionadas con la conservación o prevención de invasiones de especies deberían tener en cuenta las implicaciones que este tipo de sistemas reproductivos conllevan.
“La hibridación trae ventajas y desventajas, puesto que por un lado puede introducir la variación que refuerza el fondo genético de unas especies raras y genéticamente empobrecidas, o puede disminuir el carácter genético distintivo de una especie rara.
Sin embargo, la hibridación también puede introducir las adaptaciones necesarias para convertir a las especies invasoras en invasores más eficaces”, concluye el investigador.

Adrian C. Brennan, Stephen A. Harris, Simon J. Hiscock. The population genetics of sporophytic selfincompatibility in three hybridizing Senecio (Asteraceae) species with contrasting population histories. Evolution. DOI: 10.1111/evo.12033.

miércoles, 19 de diciembre de 2012

USAN LAS ZANAHORIAS DE DESCARTE PARA OBTENER CAROTENOS Y BIOETANOL

Cada día, durante la época de cosecha, las plantas empaquetadoras de la zona costera santafesina descartan entre 20 y 80 toneladas de zanahorias. El motivo: no cumplen con los requisitos de forma y tamaño impuestos por el mercado. Así, hasta el 30% de la producción no puede ser comercializado, lo que repercute tanto en los costos como en el impacto ambiental de la actividad.
Bajo la premisa de aprovechar esas zanahorias, un grupo de investigadores de la Universidad Nacional del Litoral (UNL) y el Conicet se abocó al diseño de procesos que permitan agregarles valor. Por un lado, se proponen extraer los carotenos que le dan a la hortaliza su característico color naranja. Esta sustancia se utiliza como insumo en la industria alimenticia –como colorante-, así como también en farmacia y cosmética. Hasta el momento no se produce en el país sino que se importa en su totalidad.
Otra forma de aprovechamiento complementaria es la producción de biocombustibles. Las zanahorias, ricas en azúcares, pueden fermentarse y formar alcoholes aprovechables como bioetanol. Se trata de un proceso similar al que se utiliza con la remolacha azucarera.
 “La idea es desarrollar un proceso que permita obtener el máximo de azúcares y de alcohol pero sin afectar los carotenos”, sintetizó Juan Carlos Yori, docente e investigador del CONICET y de la Facultad de Ingeniería Química (FIQ).

El proceso
La primera etapa del proyecto propuesto por los investigadores contempla el diseño del proceso. Luego, se construirá una planta con capacidad para procesar entre ocho y diez toneladas de zanahorias por día, es decir, a escala piloto.
Según explicó Yori, se están estudiando dos formas de procesamiento. La primera consiste en separar el jugo -para fermentarlo- del bagazo, de donde se pueden extraer los carotenos. La segunda opción incluye un pretratamiento de la zanahoria cortada. “Es similar a lo que se hace con la remolacha azucarera: con el agua se pueden arrastrar azúcares sin perder carotenos”, detalló.
Los azúcares de la zanahoria se fermentan en un reactor junto con levadura, “la misma que se utiliza para la elaboración de cerveza o vino”, aclaró Yori y recalcó que estos microorganismos tienen la característica de reproducirse en presencia de oxígeno, mientras que en su ausencia, transforman los azúcares en alcohol.
Luego se destila el producto de reacción para separar el alcohol del agua y se obtiene el bioetanol. “El usar zanahoria como materia prima para producir alcohol es algo relativamente nuevo. Según la información que disponemos, no hay emprendimientos de esta característica en Latinoamérica”, subrayó Yori.
En paralelo, el mismo etanol generado en la planta se utiliza para extraer los carotenos del bagazo. Luego se elimina el alcohol, se concentran los carotenos y se los prepara para su comercialización en una solución en aceite de girasol de diferentes concentraciones.

El futuro de la zanahoria
El desafío de agregar valor a los descartes agroindustriales fue planteado a la Universidad por una empresa que se posee un empaque de zanahorias en la zona de Santa Rosa de Calchines, en la costa santafesina. Actualmente trabajan en la propuesta, además de la UNL, las autoridades de Saladero Cabal, el Centro para el Desarrollo de la Costa y el Ministerio de la Producción de Santa Fe.
La región costera santafesina es hoy uno de los cuatro principales productores de zanahorias del país, junto con Mendoza, Mar del Plata y Santiago del Estero. De acuerdo con las previsiones del sector, las condiciones tecnológicas y del suelo permiten aspirar a expandir aún más el cultivo en la provincia.
Yori recalcó que el primer paso a dar a es la realización de un estudio de mercado. El tipo de procesamiento propuesto desde la UNL ofrece una alternativa de comercialización que permite sostener le precio de la verdura. “Hoy, cuando no hay precio. el productor deja las zanahorias que se pudran en el suelo. Con esto tendría una alternativa para tratar de mantener el precio de un producto fresco”, concluyó.
Fuente: UNL/DICYT

martes, 18 de diciembre de 2012

PRODUCTORES DE ALMERÍA Y GRANADA GANAN LAS TRES CATEGORÍAS DEL PREMIO AL TOMATE DEL AÑO 2012

Almería y Granada han copado los premios al Tomate del Año 2012, concurso impulsado por Semillas Fitó en su apuesta por recuperar el sabor del tomate. Entre los 15 tomates finalistas, procedentes de Almería, Granada, Levante y Catalunya, se eligieron en una cata ciega los ganadores: en cherry-cocktail ganó Eurocastell SAT, en pintones-especialidades la empresa Agromazorque 21 S.L. y en rojo-liso Unica Group SCA.
El pasado viernes 14 de diciembre, el Centro de Biotecnología de Semillas Fitó en Cabrera de Mar, Barcelona, acogió la cata final para elegir el ganador del premio al Tomate del Año 2012.
Un jurado profesional dirigido por Gemma Echeverría, especialista en análisis sensorial y estudios de consumidores de frutas y hortalizas del IRTA, y formado además por Lluis Bosch, profesor honorario de la UPC y vocal de la Fundación Miquel Agustí, Lorenzo Carrasco, presidente ejecutivo del Grupo LC, y Joan Ras, presidente del la Academia Catalana de Gastronomía, eligieron los ganadores de las tres categorías a concurso.
La cata se realizó sin conocer ni la variedad ni el productor de cada una de las 15 muestras de tomate finalistas, seleccionadas entre las 52 presentadas a concurso por algunos de los más destacados productores de tomate a nivel nacional. En este sentido, hay que destacar que quedaron finalistas empresas como Hortalises Pi, de Barcelona, con cuatro tomates en la final; productores líderes en Almería como Casi y Caparrós; o el productor Sebastian Picón, de Murcia.
En la categoría Cherry-cocktail (<35mm) ganó Eurocastell SAT, de Castell de Ferro (Granada), con la variedad Angelle, desarrollada por la empresa Syngenta. Para Emilio Maldonado, director de Calidad de Eurocastell, “este premio nos reafirma en nuestra línea de mejora la calidad de los tomates a través del sabor. Llevamos años trabajando en este tema, ya que los consumidores ya no solo buscan una forma, un color y un tamaño adecuados, sino que quieren un buen sabor y que se mantenga a lo largo del tiempo”. Es importante destacar que, como nos dice el señor Maldonado, “el sabor no solo depende de una buena variedad, sino también de una producción adecuada (abonado, prácticas culturales, etc.) y de una recolección en el momento justo de maduración”. Por último, nos comenta que Angelle, que comercializan bajo su marca estrella La Caña Gold, “está triunfando en los supermercados de Escandinavia y Reino Unido gracias a la mezcla perfecta entre una baja acidez  y un  alto nivel de grados brix”.
En la Categoría Pintones-Especialidades se hizo con el premio la empresa Agromazorque 21 con su tomate marca Iberiko de la variedad Moresco, de Eugen Seeds Srl. Según José Antonio Ramón Garrido, director gerente de Agromazorque 21, este premio “es una oportunidad para dar a conocer y vender mejor nuestro tomate Iberiko, de la gama Delicias 21, con el valor añadido de que hemos competido con productores muy fuertes de Almería y el resto de España”. Para el responsable de Agromazorque 21 “Iberiko es un tomate único, de una calidad excepcional, tipo marmande oscuro, de producción limitada, larga vida, dulce, con altos grados brix y que el consumidor que lo prueba, repite”. La apuesta de la empresa por Iberiko es clara: han pasado de 100 plantas a 45.000 en una sola campaña.
Por último, en la categoría de tomate Rojo-Liso ganó Unica Group con un tomate de su gama Sabor (en este caso, Ramo Sabor) con la marca Tomazur, que corresponde a esta variedad de la compañía Enza Zaden. Para José Martínez Portero, presidente de Única Group, “el concurso de El Tomate del Año es una iniciativa muy acertada ya que los consumidores exigen cada día más y hay que trabajar en esta línea de calidad y sabor, diferenciándonos a través de marcas exclusivas”. Para el presidente de Unica “con Tomazur hacemos una línea de tomates con volúmenes no muy grandes, para no saturar el mercado, distribuido sólo a supermercados y donde prima la calidad, desde el envase especial, pasando por la presentación de este tomate ramo de rojo intenso y calibre pequeño y con un sabor excelente, que gusta al consumidor”.
El premio al Tomate del Año se encuadra en la labor que está desarrollando Semillas Fitó para recuperar el sabor de los tomates que llegan a nuestros mercados, como demandan desde hace tiempo los consumidores.
Para Jordi Ballester, director de Servicios Corporativos y Desarrollo de Negocio de Semillas Fitó, “es un reto para las casas de semillas recuperar el sabor de los tomates, pero es una responsabilidad de toda la cadena ya que no solo hay que mejorar las variedades para que sean más productivas, resistentes y tengan mejor sabor, sino que hay que producirlas correctamente y hacer que lleguen al consumidor en las mejores condiciones”. Según Jordi Ballester “el Tomate del Año, que ya va por su segunda edición, es una de las iniciativas que Semillas Fitó está desarrollando en la línea de mejorar el sabor y la calidad organolépticas de nuestros tomates, que se une al Panel de Cata de Tomates que hemos desarrollado con el IRTA y que nos sirve ya para llevar los gustos de los consumidores a todas nuestras actuales líneas de mejora varietal”.
Finalmente, Xavier Fitó, director de la División Hortícola de Semillas Fitó, recordó que el premio al Tomate del Año permite llevar a los tomates ganadores este reconocimiento en sus envases, “con lo que potenciamos que la mejora varietal se traduzca en calidad para los productores y se genere valor en toda la cadena agroalimentaria, beneficiando además al consumidor final”.

miércoles, 5 de diciembre de 2012

TECNOLOGÍAS ÓPTICAS Y BIOQUÍMICAS PARA MEJORAR LOS SISTEMAS DE CALIDAD EN EL SECTOR AGROALIMENTARIO

Los últimos avances tecnológicos y de los sistemas de información están motivando importantes cambios en la industria, especialmente en la agroalimentaria y afines (cosmética, química y farmacia). En la actualidad, los procesos de transformación y manipulación se hacen de manera automática y a gran velocidad, con numerosos y exigentes controles de calidad y seguridad. La sociedad, además, demanda productos más duraderos, seguros y de mayor calidad, pero también a menor coste, lo que provoca que las empresas solo puedan seguir compitiendo siendo más eficientes.

Dentro de esta necesidad de la industria de elaborar productos con menores costes y mayores niveles de calidad y seguridad, las tecnologías ópticas y bioquímicas son una gran oportunidad a la hora de automatizar las tareas de inspección y control a alta velocidad.

Las tecnologías ópticas destacan por su rapidez, su inocuidad al interactuar con los alimentos y su bajo coste en comparación con otras, que permiten tener controlada toda la producción de forma automatizada.

La potencialidad de estas en el campo de la alimentación es enorme, ya que permite automatizar el control de procesos en función de las propiedades físicas y químicas de los productos, clasificar los productos en función de sus propiedades nutricionales, o detectar materias extrañas de composición diferente a la de los ingredientes de la receta que se esté elaborando, etc.
En esta línea de trabajo, los centros tecnológicos AINIA y AIDO están desarrollando en cooperación, el proyecto OPTIFOOD-ORGANIC, financiado por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) y el IMPIVA, con el objetivo de investigar la aplicación de la visión espectral, los sensores ópticos y los biosensores para mejorar la inspección y el control de calidad en procesos industriales. Este proyecto combina la experiencia de AIDO en visión artificial, análisis de imagen y dispositivos ópticos con la amplia trayectoria en espectroscopia y sensores bioquímicos aplicada al control de alimentos de AINIA.

El objetivo del proyecto OPTIFOOD-ORGANIC es, por tanto, identificar aplicaciones  de esta tecnología a escala industrial, motivo por el cual se van a investigar y a desarrollar sistemas de inspección de visión espectral a escala macro para mejorar el control de procesos alimentarios, así como dispositivos ópticos capaces de detectar residuos o contaminantes a escala micro. Posteriormente, se realizarán ensayos con los sistemas desarrollados con muestras reales de los casos seleccionados.

Mediante las tecnologías investigadas y desarrolladas se plantea realizar ensayos piloto dirigidos a resolver casos de interés industrial que no hayan podido ser resueltos con otras tecnologías más maduras. AINIA y AIDO buscan con este proyecto, que se plantea con una duración de dos años, además, que los resultados y avances obtenidos como consecuencia de los trabajos de investigación realizados sean transferidos a empresas valencianas para que sea más innovadoras gracias a nuevas tecnologías y procesos que las hagan más eficientes y competitivas.

jueves, 22 de noviembre de 2012

LOS CULTIVOS CUBIERTA POSIBILITAN UNA AGRICULTURA MÁS SOSTENIBLE

Un trabajo de investigadores del grupo de Sistemas Agrarios (AgSystems) de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) en colaboración con el de Calidad de Suelos y Aplicaciones Medioambientales ha concluido que la utilización de cultivos cubierta durante los períodos intercultivo reduce la cantidad de nutrientes libres en el suelo fijándolos a su biomasa. Así, este tipo de cultivos se presentan como una alternativa muy interesante al barbecho, ya que su uso disminuiría la contaminación de los acuíferos.
El barbecho es una práctica agrícola común en condiciones semiáridas como la española, y que consiste en mantener el suelo libre de vegetación durante el periodo variable que queda entre la cosecha del último cultivo y la siembra del siguiente. Esto permite una mayor acumulación de agua y nutrientes en el suelo, que en principio serán aprovechados por el cultivo siguiente. Sin embargo, esta acumulación de agua y nutrientes incrementa el riesgo de que se produzcan eventos importantes de lavado de sales, productos fitosanitarios e incluso nutrientes (con la contaminación de acuíferos que conlleva), y más si estos periodos de barbecho y acumulación coinciden con los periodos de lluvia más intensa o prolongada.
Una de las alternativas más interesantes para reducir estos riesgos es la introducción de cultivos cubierta o captura. Estos cultivos secundarios no pretenden dar lugar a una producción de frutos o granos como tal, sino reducir la cantidad de nutrientes libres en el suelo (fijándolos en su biomasa) durante los periodos intercultivo, reduciendo así su riesgo de lavado.
Una alternativa al barbecho
Para analizar la eficiencia de estos cultivos cubierta, así como los posibles efectos negativos sobre el cultivo principal (en este caso el maíz),  los investigadores de la UPM desarrollaron diversos ensayos con distintos tipos de cultivos cubierta durante seis años consecutivos en la finca “La Chimenea” del IMIDRA así como en los Campos de Prácticas de la ETS de Ingenieros Agrónomos. Estos ensayos contaron con una monitorización continua tanto del desarrollo y cobertura de los cultivos como de la humedad del suelo a varias profundidades para cada uno de los tratamientos.
Los cultivos cubierta son realmente eficientes en el control del lavado de nitratos
Como resultado de estos ensayos se concluyó que estos cultivos son realmente eficientes en el control del lavado de nitratos, principalmente las especies de la familia de las gramíneas, y aunque ninguna especie presentó reducción del rendimiento del maíz siguiente, las especies de leguminosas presentaron un efecto más beneficioso en cuanto a producción que el resto.
Otro de los aspectos que se estudiaron fue el riesgo de un incremento en la salinidad del suelo que pudiese afectar a la producción del maíz al reducir el lavado. En este sentido, se ha observado que aunque efectivamente hay una reducción en la cantidad de sales que se pierden por lavado, el balance total de sales continúa siendo negativo en el sistema pese a introducir cultivos cubierta y no se observó ningún incremento en el suelo en ninguno de sus horizontes, incluso reduciéndose en las capas superficiales, mejorando así las condiciones para la siembra y germinación del maíz. El trabajo ha sido financiado por el Plan Nacional de investigación y la Comisión Europea.

Referencia bibliográfica:
Gabriel, J.L., Muñoz-Carpena, R., Quemada, M., 2012. The role of cover crops in irrigated systems: water balance, nitrate leaching and soil mineral nitrogen accumulation. Agric. Ecosyst. Environ. 155, 50–61.

Gabriel, J.L., Almendros, P., Hontoria, C., Quemada, M., 2012. The role of cover crops in irrigated systems: Soil salinity and salt leaching. Agric. Ecosyst. Environ. 158, 200–207.

Gabriel, J.L., M. Quemada. 2011. Replacing bare fallow with cover crops in a maize cropping system: Yield, N uptake and fertiliser fate. European Journal of Agronomy 34(3): 133-143.

viernes, 16 de noviembre de 2012

INVESTIGAN PROPIEDADES DEL ÁRBOL DE GÜITITE CONTRA EL CÁNCER

El Centro de Investigaciones en Productos Naturales (CIPRONA) de la Universidad de Costa Rica (UCR), perfecciona la tecnología para reproducir in vitro el árbol de güitite (Acnistus arborescens), del cual se extrae un principio activo que puede ayudar a combatir el cáncer. Según explicó la investigadora y directora de ese Centro Rosaura Romero Chacón, en varios países se están realizando experimentos para demostrar en qué medida los componentes activos extraídos del güitite son efectivos para inhibir las células cancerosas.
El CIPRONA se está preparando tanto para suministrar el güitite como materia prima necesaria en la fases avanzadas de las investigaciones clínicas y para abastecer el mercado si se llega a producir un preparado anticancerígeno a partir de ese árbol.
 Actualmente las investigadoras están experimentando forma de aislar el compuesto activo del güitite y ofrecerlo a un eventual mercado farmacéutico.
En un estudio realizado por la Universidad Estadual de Campinas (UNICAMP), Brasil y la Universidad de Illinois en Chicago, Estados Unidos de América (EEUU), se experimenta con güitite procedente de nuestro país, por lo que, en caso de demostrarse su efectividad, se requeriría güitite costarricense para extraer el compuesto activo.
Romero es especialista en biotecnología vegetal y posee amplia experiencia en reproducir el material biológico en el laboratorio del CIPRONA).
 La experta dijo que actualmente buscan la forma de producir en buena cantidad los compuestos derivados del güitite para que sirvan de materia prima para terminar los ensayos.
Explicó que la misma especie de árbol produce mayor o menor cantidad del compuesto activo dependiendo de la zona donde crece. “Por esa variabilidad, lo que queremos analizar es si bajo las condiciones de laboratorio podemos producir más componente activo del que puede producir la especie”.
La investigadora dijo que nadie le ha solicitado formalmente al CIPRONA que le suministre el güitite in vitro o el compuesto activo, pero la literatura científica informa que en EEUU se está experimentando en fases avanzadas con este árbol y ese país no lo produce, por lo que Costa Rica sería una opción.
Si al final “los compuestos obtenidos del güitite pasan todas las fases de la experimentación clínica, se van a requerir grandes cantidades del compuesto”, agregó la especialista.
FUENTE: UCR/DICYT 

lunes, 12 de noviembre de 2012

INVESTIGAN LOS EFECTOS DEL CAMBIO CLIMÁTICO EN LA PRODUCCIÓN DE SETAS

“El primer objetivo es conocer la influencia del cambio climático en la fenología, producción y diversidad de especies fúngicas así como estudiar posibles relaciones entre el crecimiento de los árboles (Pinus sylvestris) y dicha producción fúngica”, explica el director científico del Programa de Micología Forestal y Truficultura de Castilla y León, Fernando Martínez Peña, que lidera estos estudios junto a los investigadores suizos Simon Egli y Ulf Büntchen. “El segundo objetivo es proponer adaptaciones de la gestión forestal al nuevo contexto provocado por el cambio climático”, añade.
Para el estudio dendroclimatológico de las masas de Pinus sylvestris se obtuvieron 800 muestras de los troncos de los árboles mediante un instrumento denominado barrena de Pressler en 18 parcelas de investigación ubicadas en el monte de Pinar Grande (Soria). En cuanto a los datos de producción y diversidad fúngica se utilizaron los 43.000 registros procedentes de las bases de datos de la Red de Parcelas Micosylvodemostrativas de la Junta de Castilla y León, inventariados después de 17 años de muestreos semanales.
Las muestras de Pinus sylvestris obtenidas se han analizado en el Instituto Federal de Investigación Forestal de Zurich por el equipo de Ulf Büntchen. En cuanto al análisis estadístico de los miles de registros procedentes de las bases de datos de producción micológica, se está realizando conjuntamente en dicho centro Suizo por Simon Egli y Fernando Martínez Peña en Cesefor.
El origen de la investigación se remonta a 1995, cuando la Junta de Castilla y León inició un trabajo en Pinar Grande consistente en el estudio de la producción y diversidad de setas en los bosques de Pinus sylvestris. “Para ello se estableció una red de 18 parcelas permanentes de muestreo situadas en masas de seis clases de edad diferentes que se han inventariado semanalmente hasta la actualidad”, comenta el experto.
"Se estableció una red de 18 parcelas permanentes de muestreo situadas en masas de seis clases de edad diferentes"
 Referencia mundial
Este trabajo permitió la presentación de dos tesis doctorales y seis publicaciones científicas de impacto internacional. Además, en 2009, esta red de parcelas se integró con el compromiso de perdurabilidad en la red Europea de Áreas Micosylvodemostrativas, constituyendo en la actualidad el segundo lugar del mundo con mayor número de series continuas de registros para el estudio de la influencia del cambio climático en la producción y diversidad de setas.
El estudio de los registros consiste en el análisis de distintos parámetros, como el número y el peso de ejemplares de macromicetes epigeos registrados en las parcelas de investigación, considerando tanto los hongos micorrícicos (los que viven en simbiosis formado ectomicorrizas con Pinus sylvestris), como los hongos saprobios (lo que degradan la materia orgánica muerta), así como analizando con detalle especies de interés comercial como Boletus edulis o Lactarius deliciosus. Igualmente, “se estudia la fenología de la fructificación de las diferentes especies o grupos de especies”, indica el experto.
Paralelamente, las muestras procedentes de los troncos de los árboles se estudian dendrocronológicamente , es decir, se estudia su edad, y se miden los crecimientos de los anillos de los árboles registrados en los últimos 150-170 años. Posteriormente, “se relacionan con variables climáticas con el fin de estudiar la dinámica interanual del crecimiento de los árboles y tratar de anticipar posibles pérdidas de crecimiento provocadas por el calentamiento global”, apunta Martínez Peña.
Finalmente, los científicos buscan relaciones entre el crecimiento de los árboles y la producción de setas “con el fin de construir modelos y poder anticipar las herramientas de gestión más adecuadas para minimizar las pérdidas de producción y diversidad”.
En este sentido, todo apunta a posibles cambios significativos. Recientes estudios han constatado que en el centro y Norte de Europa, donde la humedad es abundante, las campañas de fructificación de las setas se están dilatando en el tiempo (comienzan antes y terminan más tarde), lo que puede ser debido al aumento de temperaturas provocado por el cambio global. Este aumento en el periodo de fructificación afecta particularmente a los hongos saprobios (champiñones, seta de cardo, parasoles) y en menor medida a los hongos micorrícicos (boletus, níscalos, amanitas) ya que viven en simbiosis asociados a árboles y arbustos y tienen ciclos vitales más complicados.
Los resultados permitirán adaptar los actuales tratamientos selvícolas y culturales para minimizar posibles pérdidas de producción y diversidad de setas.
 La humedad es clave
“En nuestra región, el factor limitante que condiciona el inicio y bondad de la campaña de setas es sobre todo la humedad y, según los datos recogidos en la red de parcelas, percibimos una tendencia a retrasarse el inicio de la fructificación de setas, lo que puede ser especialmente grave para algunos hongos micorrícicos, ya que cuando llegan a darse las condiciones de humedad necesarias ya es demasiado tarde para su ciclo vital o la temperatura es muy baja y limita su fructificación”, señala el investigador.
En cualquier caso, “en el contexto de nuestro estudio, todavía es pronto para extraer conclusiones definitivas, pero sí se anticipan tendencias negativas en las producciones y diversidad cuyas consecuencias se están evaluando”, agrega.
Los resultados de esta investigación permitirán adaptar los actuales tratamientos selvícolas y culturales (densidades, cortas, elección de especies, etc.) de la forma más adecuada para minimizar posibles pérdidas de producción y diversidad de setas, según los científicos.
Además, “cada vez se hace más necesario el control del aprovechamiento micológico de las especies comestibles de interés comercial”. Algunos hongos micorrícicos como Boletus edulis, “podrían verse afectados negativamente como consecuencia del retraso de las campañas de fructificación, de ahí la importancia de una regulación de la recolección que controle, cantidades, tamaños y presión recolectora en los montes”.
Fuente: DiCYT